10.04.08

Salentein trae su mejor cocina

Publicado en Artistas, Produccion, Turismo, bodegas, pintores tagged , , , a 9:35 pm por valledeuco

El chef principal de estas bodegas trae menú y maridaje al Lee Hamilton

Facundo Belardinelli preparó un menú especial para Caracas basado en la nueva cocina argentina, que es más que carnes (Cheo Pacheco)

Hasta hace algunos años, lo único que hacía Facundo Belardinelli en la cocina era cortar galletas crudas. Y es que, en ese tiempo y por más que se empinara, Facundo no era más alto que el tope de la hornilla. Tenía seis años. Ahora, aunque sólo tiene 23, este argentino es un conocido cocinero, chef del restaurante Killka, de las Bodegas Salestein, en el Valle de Uco, en Mendoza, Argentina. 

Que sea el jefe del restaurante de tan cotizadas bodegas vinícolas puede parecer una travesura del destino pues Facundo es hijo de un enólogo, así que el maridaje entre la copa y el plato ha formado parte de su propia crianza. Ha sabido manejar, primero por intuición y luego por experiencia, los aromas y los sabores de los vinos y armonizarlos con la sazón argentina. 

Desde este lunes 6 y hasta el sábado 11 de octubre, Facundo trae su menú y sus caldos a Caracas. En el restaurante Lee Hamilton, de La Castellana (teléfono 263.8429 y 261.3469), guiará al comensal en un recorrido por la nueva cocina argentina -que está conformada por mucho más que carnes-, acompañada de vinos Salestein. “Este menú lo creé especialmente para Caracas, aunque inspirado en las propuestas que ofrezco en Killka”, cuenta Belardinelli. 

Abrebocas, entradas, platos principales y postres serán la muestra de la Argentina culinaria, siempre con un toque moderno y todos con vino Salestein sugerido. Tomaticán, empanadas cuyanas, chanfaina y humita en chala serán los pequeños entremeses. “Son una recopilación de sabores. El tomaticán es muy tradicional, es como un omelette claro hecho sólo con tomate y huevo. Las empanadas cuyanas son muy típicas también. La chanfaina es un paté de chivo y la humita un pastel de maíz puro, sin carne”, explica. 

Como entradas, se podrá escoger entre un carpaccio de filet vacuno con aderezo de pistachos “para probar la carne argentina tal como es”, dice Facundo; una provoleta de cabra con peras y damascos caramelizados sobre focaccia de hierbas “que mezcla los sabores del queso y las frutas argentinas” y salmón sobre puré de berenjenas, pimientos asados y risotto crocante, como opción ligera. 

Los platos principales serán bondiola (un corte muy jugoso de la parte más alta del lomo, antes de la tercera costilla) de cerdo gratinada con rúcula con puré de batatas y panceta, reducción de cerveza, aceto y miel; el “más típico” filet argentino envuelto en prosciutto y salsa de hongos; y trucha rellena con crema de puerros y vegetales con virutas de almendras. 

Los postres serán bavaroise de frutos rojos sobre bizcocho amargo, reducción de Syrah con chocolate y almendras; “huevos en sus distintas expresiones” (el postre favorito de Belardinelli por considerar que son dulces casi extintos en Argentina) y mousse de chocolate amargo, sobre tejas de chocolate blanco y crema de naranjas.

Giuliana Chiappe
EL UNIVERSAL

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