Se agudizan los robos en el campo

Se agudizan los robos en el campo

 

La crisis del campo se intensifica. A los aumentos en los insumos y la falta de mano de obra para trabajar la tierra, ahora se suman la sustracción de la producción y de los elementos de trabajo, en la fincas de toda la provincia.

Robos de tractores, tableros para pozos, palos de viña, malla antigranizo e implementos de trabajo, son moneda corriente en las zonas rurales de Mendoza. El escenario se repite año tras año. Cuando una producción específica tiene valor superior al esperado, el mercado en negro de esa producción comienza a crecer y con ello el robo de la producción termina gestándose por temporada.

Dependiendo del precio (un año puede ser aceituna, otro ciruela, por ejemplo) la sustracción de producción es común en esta época, lo que genera que los productores deban colocar seguridad privada en sus tierras.

“Estoy cuidando nueces”, nos respondió el nogalicultor de Tupungato, Jorge León, desde la otra punta de la línea, cuando lo contactamos para hablar del tema de su especialidad. La situación de León es común a todos los productores de la zona ya que, como este año las nueces han tenido un precio elevado debido a la coyuntura internacional y a las heladas que afectaron a Mendoza en setiembre, el robo de este producto es cotidiano.

“De día cuidamos nosotros y de noche pongo vigilancia, que cuesta 30 pesos la hora por cada persona y tengo la gente contratada durante 12 horas por día”, señala León.

Agrega: “Este ritmo lo voy a mantener durante unos 20 días, mientras termino de cosechar y veo el tema de la cantidades que resten en la finca”.

El productor tupungatino asegura que el problema de los robos se ha agudizado durante el último año. “Prácticamente no hubo cosecha de frutas de carozo, la vendimia está regular porque en muchos casos no tiene calidad porque se ha podrido bastante y la gente le saca el cuerpo a la cosecha. Por lo tanto, los inconvenientes se agravaron”.

León se queja por la falta de atención de las autoridades al tema. “He tenido reuniones hasta hace uno o dos años pero a la última ya ni fui, porque es una hipocresía total”, apunta.

“Acá -continúa- a nadie le importa nada. Son todas expresiones de deseo, todas promesas, pero a la hora de la verdad no pasa nada. Ni siquiera hay un control en la calle como para que alguien te pregunte: “¿De dónde traés estas nueces? ¿Tenés una guía?”.

El productor recuerda que “habíamos diseñado una guía y se la hicimos conocer al municipio, a la Policía, a la Gendarmería. La idea era que la Cámara empresaria entregara una guía, para que la autoridad pudiera verificar el origen de la nuez en tránsito.

No estoy diciendo que no se pudiera burlar pero por lo menos la gente sabría que existe un control. Nunca hicieron nada. Quisimos hacer algo similar a lo que en su momento implementaron los aceituneros, que medianamente les funcionó pero no se logró nada”.

Aceitunas atractivas

Armando Mansur, presidente de la Asociación Olivícola de Mendoza, asegura que “el problema de la inseguridad nos tiene muy preocupados; nos ha quitado las ganas de hacer cosas”. Señala que ese problema, junto con el contexto económico y las condiciones del clima, particularmente adversas este año, los ha obligado a estar pensando en cómo protegerse para mantenerse y no en hacer negocios y crecer.

Mansur, que elabora aceite de oliva en su establecimiento situado en Rivadavia, aclara que “se están incrementando de manera sostenida los robos en las propiedades rurales. Se llevan tractores, implementos agrícolas, herramientas y alambre, pero este año no se llevan producción”.

Sobre este último punto aclara que “lo de los robos de la producción, este año no es un tema de preocupación en ese sector”. Recuerda que ahora se está cosechando aceituna de variedades para conserva, y que la recolección del fruto con ese destino requiere de mayor cuidado para evitar daños que la aceituna con la que se va a elaborar aceite.

Explica que “la helada (fenómeno que impactó fuerte también en los olivares) quema la parte de abajo de la planta, la fruta que se salva queda en la parte superior y para el que entra a robar no es fácil llegar hasta arriba y llevarse los frutos sin daños físicos, de manera que sirvan para conserva”. Por el contrario, cuando se trate de aceitunas aceiteras que después van a molienda, “entran de día y marcan 3 ó 4 plantas. Vuelven de noche, ponen lienzos abajo, las apalean y en pocos minutos recogen la fruta y se van”, describe Mansur.

Ganaderos en jaque

El ganadero es el sector productivo que primero sufrió históricamente el problema de la inseguridad y, concretamente, el robo de su producción. El abigeato es, en realidad, una de las prácticas ancestrales del hombre, al menos de aquellos hombres que tienen la habilidad de encontrar las cosas antes de que el dueño las pierda.

Pero, al menos en el sur de Mendoza, las cosas han cambiado bastante en los últimos años, en cuanto al robo de hacienda se refiere. Martín Caro, presidente de la Específica de Ganadería de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, revela que “desde que opera la Policía Rural, el robo de animales está prácticamente controlado”.

Apunta el ganadero que “si bien a algunos puede generarles cierta molestia, porque hay que ser más prolijos con el movimiento de hacienda, me refiero a productores que quizás estaban acostumbrados a trabajar de manera más informal, todos reconocemos que con la aparición de la Policía Rural acá en San Rafael, se han terminado al menos los problemas más grandes, tanto en el oasis como en la zona de secano”.

Admite, sí, que en la zona bajo riego hay robos a viviendas. “Se meten y sacan electrodomésticos, como ocurre en la ciudad pero los robos de animales, si bien esporádicamente se sabe de algún incidente, prácticamente están controlados”.

En el extremo Este de la provincia, la situación respecto del robo de animales es similar aunque por distintas razones. Si bien la gente prefiere mantener su identidad en reserva, en La Paz (zona predominantemente ganadera de cría) se comenta que el problema no es el abigeato en los campos de secano.

Los accesos son difíciles, los caminos no siempre están en buenas condiciones.y así como los propietarios muchas veces tienen problemas para ingresar a sus establecimientos, quienes vayan con intención de robo tendrán las mismas dificultades ya no sólo para entrar sino también para salir con el producto de su eventual incursión delictiva. De manera que, sobre este punto, “podrán robar un ternero de vez en cuando”, dicen los lugareños, pero no es relevante.

El problema serio, al parecer, se da en las zonas periurbanas. En algunas fincas que rodean a la zona poblada, vendrían creciendo los robos de cerdos, mulares de trabajo y particularmente caballos, que tendrían destino de faena clandestina.

Algunos paceños comentan que muchos de esos robos directamente no son denunciados, porque las oficinas fiscales donde deberían hacer la exposición no atienden durante el fin de semana.

De manera que si un hecho delictivo ocurriera en esos días, deberían movilizarse hasta Santa Rosa y, llegado el momento en que el damnificado sea citado a declarar, debe desplazarse hasta San Martín.

 

http://www.losandes.com.ar/notas/2014/4/5/agudizan-robos-campo-776955.asp

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s