Apicultura: los precios altos no alcanzan para tener más rentabilidad

Apicultura: los precios altos no alcanzan para tener más rentabilidad

El kilo del producto se acerca a los máximos valores históricos. Referentes afirman que varios productores están dejando la actividad.

Laura Saieg – Especial para Los Andes

Con un cierre de cosecha problemático, Mendoza, como así también otras provincias, han sufrido las complicaciones adversas del clima que redujeron la zafra. Durante la temporada 2013/14 se consiguieron 862.000 kilos, según los registros de Salas de Extracción de la Dirección de Ganadería, a lo cual debe sumarse la miel obtenida en forma artesanal por parte de pequeños productores que no extraen en salas habilitadas.

En la provincia, el calor intenso, heladas tardías, la sequía de principios de verano y el viento Zonda fueron las principales complicaciones. De este modo, es que la zafra 2013-2014 dejó un rendimiento promedio entre 20 y 22 kilos.

Javier Poblet y Marcelo Scordo, de la Dirección de Ganadería, División Apícola del INTA, manifestaron que el promedio obtenido es bajo. Sin embargo, destacaron que no fue peor gracias a las lluvias de febrero, que hicieron que la zafra tuviera un repunte.

A la inestabilidad de la cosecha se suma la escalada de precios, que perjudica considerablemente el futuro de la actividad. Así como también el problema sanitario, que es uno de los más complejos.

Poblet y Scordo remarcaron que el control de varroa (ácaro parásito) es importante para la supervivencia de las colonias. “A nivel mundial, la muerte y desaparición de abejas es alarmante en muchos países; por suerte en nuestra provincia no se han denunciado casos, pero hay que estar alerta”.

A estos factores, Roberto Imberti, secretario de la Sociedad Argentina de Apicultores (SADA), agregó que hay que sumarle la situación alarmante del uso de agroquímicos, que responden a un proyecto de país agrícola agresivo para la abeja. “Con distintos tipos de insecticidas y herbicidas aplicados en forma indiscriminada, se afecta a las abejas en su comportamiento y hasta se le produce la muerte, ocasionando gran pérdida de colmenas. Todo esto contribuye a una merma en la floración y disminuye la producción apícola”.

Frente a estas problemáticas es que muchos productores han desaparecido. Según Imberti, esto se da por dos motivos. “El primero es por los problemas estructurales que dejan en el camino a más de un productor, por falta de rentabilidad, y el otro es la falta de renovación del material humano. Contamos con apicultores cada vez más viejos y falta de recambio generacional”.

La escasa oferta en el mercado inmediatamente trae aparejada un aumento en el precio de la miel, el cual se ubica desde hace algunos meses en $ 24 el kilo.

Oscar Salvagiotto, de Apícola El Sol, coincidió en que luego de tres años en los que el precio se había estancado y prácticamente no tenía mejoras, en 2014 el valor se ubica 80% arriba del de 2011. Mientras que desde el INTA subrayaron que en el mercado interno los precios al público rondan los $ 40 por kilo aunque en los supermercados estos valores aumentan significativamente.

Este incremento positivo, para Juan Marcos Juricich, de Apícola Juricich, se da como consecuencia de la reducción drástica del rodeo. Sostiene que se han perdido más del 50% de las colmenas de Argentina. “Hoy la apicultura se encuentra sumergida en una profunda crisis, falta miel, polen y propóleos como consecuencia del abandono de muchas explotaciones”.

En este sentido, Omar Funes, del área Apícola de INTI Mendoza, contó que Mendoza tiene una producción de miel declarada de 1.200.000 kilos por año y esto se centra en 564 productores y 84.600 colmenas, distribuidas en toda la provincia.

Según, Javier Pole y Marcelo Scordo, poco más del 50% de las colmenas se concentran en el Sur, el resto se distribuye entre el Norte, Valle de Uco y el Este de Mendoza.

Las preocupaciones

Si bien la miel en estos últimos dos años ha alcanzado valores muy superiores a los históricos, el aumento de los costos internos: combustibles, cargas sociales, repuestos de vehículos, azúcar para la alimentación de colmenas y tambores, por citar los más importantes, hace que la actividad se encuentre trabajando en muchos casos al costo.

Como todas las actividades agrícolas de la provincia, el sector apícola no escapa a la realidad. Los constantes aumentos de precios les pisan los talones a los productores.

Carlos Zarroca, presidente del Consejo Apícola Provincial, destacó que luego de la participación del Plenario de Economías Regionales, convocado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, observaron que el sector apícola tiene la misma problemática que el resto de los sectores primarios nacionales con la rentabilidad. La visión de los apicultores es similar.

Juan Marcos Juricich afirmó que los costos internos se han incrementado, y señala: “Esto ha perjudicado a empresas medianas y grandes, muchas redujeron su rodeo o cerraron”.

Frente a este panorama es que manifestó que “el Estado ha reafirmado una actitud persecutoria sobre las medianas empresas con una mayor presión tributaria y mayor exigencia en las normativas que se deben cumplir para la extracción y el fraccionamiento de la miel”.

Salvagiotto, de Cabaña Apícola El Sol, señaló que el sector se encuentra muy fragmentado, muy desorganizado en varios departamentos, por lo que no tiene representación de peso en las decisiones productivas de la provincia. Al igual que su colega, el empresario coincidió que “debido a tres o cuatro años de muy malas producciones por la sequía, y ante la falta de apoyo, muchos apicultores dejaron la actividad o la realizan en una escala menor y esto generó la falta de interés en participar en las reuniones del sector. Para el gobierno la apicultura no existe”.

Bajo todo el panorama planteado es que aparece la incertidumbre sobre cómo continuará el sector, teniendo en cuenta datos positivos como el precio de la miel en alza y una gran demanda por parte de Estados Unidos, pero por otro, encontramos algunos puntos negativos, como es la baja respuesta a las problemáticas por parte del Gobierno y los altos costos que ponen en jaque a la industria.

Sin embargo, Oscar Salvagiotto, comentó que las perspectivas del sector son alentadoras por la mejora en el precio de la miel a granel, lo que ha permitido equiparar la inflación en los insumos de producción.

Por su parte, Juan Marcos Juricich explicó que “siempre los productores decimos que las perspectivas son buenas pues el mercado está ávido de productos libres de agroquímicos y la apicultura puede ofrecérselos tanto en miel, como polen, jalea real y propóleos. Además, el mundo ha visto reducido el número de colmenas en más de un 30%”.

No obstante, sentenció que estas ventajas nunca son aprovechadas, ya que según aclaró “nuestro socio es el Estado y todos los días nos cambia las reglas”.

Finalmente, Carlos Zarroca sostuvo que, “a través del Consejo Asesor Apícola, se ha tomado conciencia del asociativismo, conformando de este modo una Cámara de Apicultores.

Formamos parte de un Consorcio de Mieles (originalmente llamado Consorcio Exportador de Mieles) integrado por las provincias del Nuevo Cuyo y que está tratando de atender las necesidades del sector o buscando lograr que el mismo apicultor se convierta en exportador directo”.

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