Por falta de balas durante cinco meses los futuros policías no pudieron realizar prácticas de tiro

Estudiantes de segundo año del Instituto de Seguridad Pública denunciaron que no tuvieron esas prácticas durante cinco meses, desde mayo.

Rosana Villegas
villegas.rosana@diariouno.net.ar

Antes de tirar hacia atrás la corredera de la pistola 9 milímetros, mucho antes de poner el dedo en el gatillo y apuntar con su arma, un futuro policía debería saber cuáles son los tres principios fundamentales de cómo actuar: el principio de legalidad, el de razonabilidad para evitar abusos, y el de gradualidad, pensando en su actuar preventivo. Pero, al parecer, para muchos aspirantes a ese uniforme estos conceptos parecen datos en el aire, ya que, según trascendió, durante 5 meses en el Instituto Universitario de Seguridad Pública no practicaron tiro por falta de municiones.

Desde el Ministerio de Seguridad aceptan que hubo escasez de balas y lo atribuyen a retrasos de entregas del proveedor, pero aseguran que en la actualidad tienen 250.000 proyectiles de 9 milímetros en stock para toda la fuerza y también para los aspirantes a ingresar.

“Desde mayo no tenemos clases de tiro porque no habían municiones para nosotros. La pregunta que nos hacemos es cómo vamos a enfrentar situaciones de riesgo en la calle en el futuro si ni siquiera hemos disparado un arma real”, confió un estudiante de la tecnicatura del Instituto Universitario de Seguridad Pública, que está a meses de convertirse en un oficial y que pidió reserva de su nombre.

Esta situación preocupa no sólo a su camada, sino también a sus docentes, y puertas adentro del Instituto hasta las autoridades admiten a regañadientes que la falta de municiones complica el dictado de la materia Técnica Policial, en donde se practica específicamente tiro. Una materia por demás fundamental en la carrera policial, ya que continuamente esos futuros efectivos deberán sortear situaciones límites, en las cuales el correcto manejo de su arma se vuelve primordial.

Valga de ejemplo el reciente caso ocurrido en San Martín, en donde en un subcomisario (cuya foja aparece intachable), quien fue apedreado durante un operativo, está sospechado de terminar con la vida de un joven de 17 años, quien murió al recibir un disparo en el cuello de un arma policial.

Sin balas no hay práctica
Los instructores del Centro de Adistramiento Táctico Policial (Catacpol) se encargan de dictar la instrucción de tiro en la materia Técnica Policial y también del entrenamiento de tiro con el que deben cumplir los policías todos los semestres, que hasta hace un par de semanas estuvo a cargo del comisario Roberto Favaro. Para poder realizar esas prácticas, ese centro de adiestramiento depende del material balístico que le aporta semanalmente el área de Arsenal, que depende de Logística del Ministerio de Seguridad.

Al ser consultado por esta preocupante falta de práctica de los futuros policías, Favaro respondió: “No todos los cadetes de 2º año deben practicar tiro. Eso se hace al final de la carrera, luego de que han cumplido con las materias de la currícula. Primero deben hacer prácticas en seco (sin proyectiles) y más tarde sí se les dan municiones para que disparen. Es cierto que el dictado de algunos cursos se puede haber demorado un poco, pero este jueves (por el pasado 16) todos irán al polígono”, aseguró aunque, pese a la insistencia de este diario no pudo confirmar el número de municiones que supuestamente recibió ese instituto durante este año para la práctica de tiro.

En la tarde de ese jueves, Diario UNO chequeó la afirmación del comisario Favaro, y desde el interior del instituto de Seguridad afirmaron: “Nadie sabe cómo, pero milagrosamente hoy aparecieron los proyectiles y hubo clases de tiro”.

Tampoco el director del instituto, Carlos Aranda, pudo confirmar ese dato crucial. Según una fuente consultada, el nivel de gasto de municiones de los alumnos del instituto no es descabellado, sobre todo teniendo en cuenta lo fundamental de ese entrenamiento. De acuerdo con cálculos de entendidos en la materia, cada alumno debería realizar unos 40 disparos durante cuatro clases al mes, por lo que cada curso de 50 estudiantes, debería gastar 2.000 municiones mensualmente. Esa cifra multiplicada por los 5 meses que aducen no haber tenido clases de tiro, serían sólo 10.000 proyectiles los que no aparecieron para las prácticas de los futuros policías.

A modo de referencia sobre la cantidad de material que recibe ese centro táctico, Favaro aseguró que: “No existe un número fijo de municiones destinadas a la práctica policial, eso depende del nivel de stock del Arsenal.

Hay semanas en que hemos recibido 20.000 y otras sólo 10.000. De esa cantidad hay que repartir para los polígonos de San Rafael, del Valle de Uco, de San Martín y para la sede central que funciona en la ripiera Mácola, de Godoy Cruz. Se supone que todos los policías deben pasar al menos una vez por semestre por el polígono de tiro, algo que es obligatorio y les suma puntos para ascender”, puntualizó.

http://www.diariouno.com.ar/mendoza/Por-falta-de-balas-durante-cinco-meses-los-futuros-policias-no-pudieron-realizar-practicas-de-tiro-20141019-0013.html

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