Inseguridad en la doble vía en el Valle de Uco por falta de mantenimiento

Quienes viven entre Zapata y Furno, tramo inaugurado hace un año, se enfrentan a diario con serios obstáculos.

Atravesar un guardarrail de hormigón para poder tomar un colectivo que, muchas veces, no se detiene porque el chofer no alcanza a ver entre las malezas, exponerse a distintos peligros cada noche por falta de iluminación y tener que recorrer casi 10 kilómetros de más para poder retomar la ruta hacia un destino que tienen a pocos metros son apenas algunas de las situaciones que padecen las familias que viven a la vera de la ruta 40, en el tramo que va de Zapata a Furno, en el Valle de Uco, al centro de Mendoza.
Este último trayecto de la doble vía inaugurado hace un año, obra que se prolongó durante 14 años y bajo el mandato de cuatro gobernadores distintos, presenta algunas fallas en cuanto a la seguridad para los habitantes, lo que ha llevado a los vecinos a juntar firmas y elaborar petitorios exigiendo medidas urgentes. Desde Vialidad afirmaron estar negociando con José Cartellone SA, la empresa constructora, que se revisen estos pedidos.
“No somos animales como para estar encerrados. Necesitamos que nos abran la pasada. Además, por los yuyos no se ve nada. Imagínese a los niños, a las 7 de la mañana, cuando tienen que salir a tomar el colectivo. El otro día ya atropellaron a uno”, comentó indignado Héctor Morán, quien vive en el kilómetro 32, cerca del ingreso a Zapata. A pesar de estar cerca de este cruce, debe transitar en su auto varios kilómetros de más en sentido contrario para redirigirse hacia el norte. Esa situación llevó a que los pobladores hayan improvisado un retorno por el cual han sido multados en reiteradas oportunidades.
“Nosotros no queremos cometer una infracción pero cómo hacemos ante una urgencia o si tenemos que salir apurados”, agregó este vecino enumerando alguna de las situaciones que padecen casi 250 habitantes más de la zona limítrofe entreTupungato y Tunuyán.
Otra queja gira en torno al alto de las malezas, motivos de inseguridad vial, ya que obstruyen la vista. Además de los muros de contención al estilo New Jersey que son imposibles de cruzar para los adultos mayores, discapacitados y niños pequeños que son trasladados en coches. Por allí tienen que pasar cada vez que quieren tomar un transporte público y tampoco hay garitas para esperarlo.
Las falencias que han llevado a que se reclame por pasarelas aéreas, semáforos y la limpieza y despeje de las banquinas, existen desde hace varios meses, incluso desde que se inauguró el trayecto en junio de 2015. Ante la indiferencia de las autoridades y considerando que, desde ese entonces, no se hizo nada más, los vecinos elaboraron un petitorio con firmas que hicieron llegar a la Dirección Nacional de Vialidad a través del concejal tunuyanino Juan Paulo González Trigo.
“Algunos han tenido que poner reflectores o agarrar las zapas y ellos mismos limpiar ciertos sectores. Lo peor es que es como una zona gris, porque justo está en el límite de los dos departamentos. Entonces estos vecinos, que la mayoría son peones de finca, no saben bien a quién reclamar ni cómo hacerlo”, comentó el edil.
Ante esto, y reconociendo que son conscientes de los problemas que existen, desde Vialidad aseguraron estar negociando con Cartellone para que puedan resolverlos a pesar de que desde la empresa constructora aseguran haber finalizado la obra y aunque el organismo estatal todavía no acepte recibirla como tal.
“Tenemos la mejor intención de resolver esto de la mejor manera”, aseguró un vocero a Diario UNO, y aclaró que muchas de las medidas que hoy se necesitan no fueron contempladas al inicio de la obra. Es que por ese entonces no había casi población apostada a la orilla de la ruta y las modificaciones presupuestarias llevaron a que quedaran zonas desprovistas de algunos detalles y que se tomaran acciones diferentes a las proyectadas.
Entre ellas, desde esta entidad cuestionaron la iluminación que es casi nula para este trayecto, así como la colocación de un semáforo intermitente que no está permitido en las rutas pero que fue puesto para subsanar la falta de pasarelas, cruces peatonales o rotondas. Además de la falta de colectoras que, describieron, deberían ser de doble mano para solucionar el problema de conectividad de los vecinos con las salidas a la ruta.
Con respecto al mantenimiento, informaron que a partir del lunes comenzarán a limpiar las malezas y a despejar las orillas del camino con ayuda de las Municipalidad de Tunuyán desde allí hasta Agrelo.
-Cuatro gobernadores. La doble vía se inició con Roberto Iglesias, en 2001, y se terminó en el gobierno con Francisco Pérez (tras pasar Julio Cobos y Celso Jaque), 14 años después. Antes, afirman que no había población a la vera del tramo de la ruta en cuestión.
-250 pobladores afectados. Esa es la cifra de vecinos, que ya están viviendo entre Furno y Zapata. Es una zona rural con fábricas y cultivos.

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