Día del bombero: dejan todo para combatir incendios

Entrevista con seis miembros del cuartel de Tunuyán. Sus experiencias son ejemplo de la vocación de servicio.

“Todos saben que primero está la familia, después el trabajo y después Bomberos. No cuesta poco decirlo, pero sí, es más difícil respetarlo. Generalmente, siempre termina estando primero Bomberos”, aseguró el comandante Pablo Tejeda (43). En esa afirmación se resume por qué él y cinco compañeros más de la Asociación Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Tunuyándecidieron a fines de febrero interrumpir sus rutinas, dejando de lado trabajo, estudio o familias, para ayudar en Chile a extinguir el peor incendio forestal en la historia de este país.
En el día del Bombero Voluntario, Diario UNO accedió a los detalles de esta experiencia que refleja el compromiso de todos los servidores anónimos que eligen esta profesión.
No dudaron en ayudar
La misión se vio alentada por la situación devastadora de la que estaba siendo testigo uno de estos bomberos, que se encontraba con sus familiares en Talca. “Eran las dos de la tarde, veía camiones del ejército, helicópteros, y por un sobresalto en las estaciones, el pueblo se empezó a oscurecer. Había pánico”, relató Joaquín Ayala (22), acerca de lo que lo motivó a convocar a sus pares.
Sin pensarlo mucho, Tejeda, que es jefe de cuerpo, concretó el contacto con el comandante de esa ciudad y el cuartel tunuyanino les pidió autorización a las autoridades de Gobierno, preparó y cargó una 4×4 destinada a zonas forestales y convocó a 5 de sus miembros para que cruzaran la cordillera con dirección a Talca.
Allí estuvieron dos días en una misión estructural que fue fundamental para afianzar el vínculo con sus colegas. “Podés tener muchas ganas, pero hay que estar a la altura de las circunstancias. Eso nos puso en un mismo foco. Ellos vieron a qué íbamos y el potencial de trabajo demostrado”, describió el comandante.
Eso los llevaría hacia el principal desafío que asumieron. A pedido del comandante de Constitución se hicieron cargo de la Quinta Compañía de Santa Olga, un pueblo que quedó arrasado completamente por el incendio, donde aún había rebrotes de fuego permanentes. “Llegamos a un lugar completamente quemado, con una realidad compleja, donde la gente seguía fiel a su lote, viviendo en carpas, pero que te compartía lo poco o nada que tenían”, describieron, acerca de la experiencia de “dar una mano, más allá del fuego”.
Siguiendo con la lógica que mantienen en el cuartel ubicado a tres cuadras de la plaza de Tunuyán, donde dicen que la clave es recordar que son todos distintos pero que buscan un mismo fin, en Chile se pusieron a trabajar a la par de los lugareños, hasta colaborando haciendo pan.
“Te encontrás con esas cosas. El hecho de ser voluntario hace que algunas barreras queden superadas. No fuimos ni por viáticos ni por dinero o reconocimiento. El fuego para nosotros no es un negocio, es una vocación de servicio”, aseguró Tejeda, destacando que como retribución recibieron constantes demostraciones de gratitud por parte del pueblo adonde trabajaron. Bomberos chilenos, además, les obsequiaron vestimentas e insumos para todo el cuartel tunuyanino, el único deMendoza que los asistió.
“Siempre fuimos muy bien atendidos y vigilados, porque nos cuidaron muchísimo. Es otro país, pero son hermanos. Ante una catástrofe sabemos que ellos van a venir. Ayudar al prójimo nunca está de más”, agregó el cabo Marcos García (23), acerca de esta experiencia de la que volvieron con “la tranquilidad de que el objetivo se cumplió”, como dijeron.
Junto con ellos también viajaron Jorge Chavero (29), Carlos Funes (24) y Eduardo Galdame (52).
Atienden las 24 horas y ya tienen 54 voluntarios
Cuesta creer que pasaron sólo 8 años desde que un grupo de vecinos decidiera crear un cuartel de bomberos voluntarios “teniendo nada”, como ellos mismos recuerdan. Es que hoy, en Mendoza, son de los únicos que tienen destacamento –en Vista Flores– funcionando las 24 horas y de los que más cantidad de voluntarios suman (54 en total), con buenas instalaciones y mayor cantidad de móviles.
“Nos movemos pura y exclusivamente con recursos propios, capacitaciones, trabajos, aportes de socios y un subsidio anual que viene de Nación. Con una buena administración se puede lograr. Es una institución totalmente saneada”, aseguró Roberto Palleres, presidente de la comisión directiva.
“A nivel interno tenemos una escuela en la que todos los sábados cursan 9 materias, con un boletín, como una escuela que empieza en marzo y termina en noviembre”, agregó como detalle el segundo jefe de cuerpo, Diego Conde y subdirector de la academia en la que los bomberos son instruidos, además de las capacitaciones que realizan a nivel provincial y nacional.
Vienen de recibir en el departamento al CEMI (Centro de Entrenamiento Móvil de Incendios) y mañana serán los anfitriones del encuentro de Bomberos Voluntarios Mendocinos, en la plaza de Tunuyán, donde exhibirán sus móviles, herramientas y habrán charlas abiertas al público, de 10 a 18.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s