Las zonas más afectadas por botulismo son el Valle de Uco y sur provincial

Un bebé mendocino tiene botulismo y no saben cómo se contagió El pequeño está internado en terapia intensiva del hospital Español. Las causas, síntomas y tratamiento de esta enfermedad.

Las zonas más afectadas por botulismo son el Valle de Uco y sur provincial
El “botulismo del lactante” es la forma clínica más frecuente del botulismo humano en el mundo. De hecho en Mendoza, de los 6 casos registrados durante este 2017, el 100% son de este tipo. Un caso de un bebé mendocino internado en terapia intensiva del Hospital Español volvió a generar interrogantes sobre cómo pudo haberse contagiado.
En 2012, científicos mendocinos presidieron una investigación acerca del botulismo del lactante. Laura de Jong, investigadora local, había explicado en aquel entonces que el mecanismo de transmisión del botulismo en los bebés aún no está totalmente aclarado, aunque se sabe que las esporas de clostridium botulinum se localizan generalmente en los suelos y se transmiten  por su deglución cuando, a partir del viento, se transforman en polvo contaminante en el entorno del niño lactante y la madre y/o sobre diferentes alimentos.

La madre del pequeño internado en el Español indicó que aún no sabe cuáles fueron las causas que llevaron al contagio. Pero lo importante del caso es haberlo podido diagnosticar a tiempo y actuar de acorde a eso.

Según detalló Gonzalo Vera Bello, jefe del departamento de Epidemiología de la provincia, el caso del bebé internado fue diagnosticado a tiempo y los médicos le colocaron un suero que actúa sobre la toxina.

“Las esporas de la enfermedad pueden estar en el aire o en la tierra y se contaminan los alimentos”, agregó el funcionario en referencia a la posibilidad de que el contagio pueda darse a través de conservas caseras o miel.

En relación a esto, Vera Bello señaló que en el caso de los lactantes lo más probable es que haya habido contagio a través de utensilios o, tal vez, por el zonda característico de nuestra provincia.

En tanto, el jefe del Departamento de Higiene de los Alimentos, Daniel Rabino, explicó que Mendoza es una zona endémica del botulismo y, que entre otras cosas, se recomienda que los bebés menores de 2 años no consuman miel.

“Las esporas también pueden estar en el ambiente o contagiar al bebé a través de las manos. Por eso es muy importante la higiene”, añadió el bromatólogo.

Estadísticas provinciales

Vera Bello difundió los datos de la enfermedad en nuestra provincia. Según el registro de Epidemiología, en 2015 ocurrieron 16 casos, en 2016 6 casos y en lo que va del 2017, 6 casos (incluyendo al bebé internado en el Español).

Si bien el caso del pequeño ocurrió en el Gran Mendoza, las estadísticas indican que las zonas más afectadas son el sur y el Valle de Uco debido al clima y a las actividades agropecuarias.

 

En el estudio que realizó el equipo que encabeza Laura de Jong surgió que 17% de los casos de botulismo del lactante en Mendoza entre 1982 y el 2010 se produjo en un sólo lugar, Tupungato, al pie de la cordillera de los Andes.

“Este elevado registro estaría asociado con una alta prevalencia de esporas de clostridium botulinum en el suelo: 66% de las muestras resultaron positivas en este sentido”, detalló la académica.

Por su ubicación geográfica,topografía y clima, en este departamento mendocino se dan factores que, asociados, favorecen la dispersión de las esporas.

Síntomas y tratamiento

El botulismo del lactante afecta a niños menores de un año y se produce por la colonización intestinal de esporas de clostridium botulinum y posterior producción in situ de una potente neurotoxina que inhibe la liberación de acetilcolina (un neurotransmisor) impidiendo así la contracción muscular.

Como síntoma, se evidencia como una parálisis fláccida, aguda. “El cuadro puede variar desde una parálisis leve a moderada, hasta una fulminante, indistinguible del denominado síndrome de muerte súbita infantil”, amplió la investigadora.

La debilidad muscular comienza en el cuello con pérdida del control de la cabeza, cara y garganta, y desciende simétricamente para involucrar los músculos del tronco y extremidades.

Si el niño es sostenido por el tronco, adopta el aspecto de un típico muñeco de trapo: la cabeza, los brazos y las piernas cuelgan totalmente fláccidos. La muerte deviene por la parálisis de los músculos respiratorios (diafragma e intercostales), o por complicaciones secundarias.

En este sentido, Vera Bello añadió que todo niño menor de 1 año que comienza con estreñimiento, inapetencia, indiferencia, ptosis palpebral, dificultad para deglutir, pérdida del control de la cabeza e hipotonía, que evoluciona hasta aparecer debilidad generalizada (el bebé “laxo”) y, en algunos casos, insuficiencia y paro respiratorio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s