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El Valle de Uco se une por políticas comunes de turismo

Los intendentes de los tres departamentos que conforman la región se reunieron para acordar lineamientos de cara a la temporada alta, con el fin de potenciar los beneficios de la zona. Además, ajustaron temas vinculados a la producción agrícola.

Los intendentes del Valle de Uco se reunieron esta mañana para acordar políticas en común vinculadas a temas turísticos y de producción de la región. Joaquín Rodríguez (Tupungato) y Martín Aveiro (Tunuyán) fueron recibidos en San Carlos por el intendente Jorge Difonso.

El encuentro sirvió para delinear políticas de turismo, común a los tres municipios, de cara a la temporada que está comenzando y que todos los años atrae a miles de personas que llegan hasta el oasis centro de Mendoza. San Carlos abrirá en las próximas semanas, como es habitual, el camino que conduce a la Laguna del Diamante, mientras que Tunuyán y Tupungato preparan sus festejos departamentales y la temporada de turismo enológico que viene creciendo en los últimos años.

Por otro lado, los tres intendentes aprovecharon el encuentro para ajustar temas vinculados a la producción agrícola de la región. En este momento los productores han comenzado a cosechar el ajo, luego le seguirá el orégano, las frutas (cereza, durazno, manzana y pera) y, por último, la uva.

Los municipios del Valle de Uco trabajan en conjunto desde hace varios años y habitualmente coordinan políticas que los incluyen por igual.

http://www.jornadaonline.com/Mendoza/124663-El-Valle-de-Uco-se-une-por-pol%C3%ADticas-comunes-de-turismo

Están paralizadas las ventas de ajo

La producción de China inundó los mercados y bajó los precios. Los valores que se negocian hoy en los destinos alcanzarían a cubrir sólo las dos terceras partes de lo que cuesta producir una caja. La mayoría de los galpones de empaque de Mendoza todavía no empezó a trabajar.

Con la producción de China inundando los mercados a bajo precio; la suspensión de las licencias automáticas para ingresar a Brasil, y el peso creciente del “costo argentino” junto con la no resuelta sobrevaluación de la moneda nacional frente al dólar, los exportadores mendocinos de ajos plantean un escenario desalentador para esta temporada.

Las dos campañas previas habían dejado un balance positivo para todos quienes operan en la actividad, y ese resultado había alentado (como ocurre invariablemente, dadas esas circunstancias) una mayor siembra en los distintos oasis de la provincia.

En efecto, mientras  en la campaña 2010/2011 se habían cultivado unas 12.000 hectáreas, este ciclo registró alrededor de 16.000 según el Instituto de Desarrollo Rural (y hasta 17.500, según algunas estimaciones privadas). Esta diferencia interanual, de por sí, podría haber enrarecido el negocio, pero esta vez, hay que buscar las razones por otro lado.

Juan José De Marchi, productor, empacador y exportador del Valle de Uco, no anda con vueltas cuando afirma que “el escenario es pésimo; ojalá que alcancemos a recuperar un 10% o un 20% de lo invertido en el campo” y se anima a sentenciar que “el quebranto va a ser total”.

De Marchi, que concentra entre el 10% y el 12% de las exportaciones mendocinas de ajos, reseña que “esto arrancó mal en el mes de junio, cuando el Gobierno de Brasil dejó sin efecto las licencias automáticas (de importación de ajo) que ya habían sido concedidas”. Reconoce que “hasta ese momento veníamos trabajando bien en Brasil, con un mercado limpio, que demandaba producto, con precios buenos”.

Mercados saturados

Recuerda que “las primeras licencias no automáticas demoraron alrededor de 40 días en salir, pero “los importadores brasileños creyeron que la demora iba a ser mayor y compraron grandes cantidades de ajo a China”. Al mismo tiempo empezó a salir la producción nacional de Brasil. Entonces “el mercado se saturó de tal manera que hoy está todo dando vueltas: ajos chinos, brasileños, algunos argentinos de la temporada anterior que después de 45 días empezaron a entrar nuevamente, con las licencias no automáticas”.

Según el empresario, “hoy no compra ajos Brasil; pero tampoco compra México ni  Europa, porque están saturados con ajos baratos de la China”. Apunta que “si Brasil comprara (que no lo está haciendo) no pagaría más de 8 ó 9 dólares la caja en Mendoza -considerando el precio del ajo en el mercado- por lo tanto estaríamos perdiendo 9 ó 10 dólares por caja”. Asegura que “sería imposible embarcar, porque habría que poner el ajo gratis”.

Competitividad resentida

La brecha de precios se amplía, cuando se comparan los valores excesivamente bajos del ajo oriental con los que debería alcanzar la mercadería argentina, si se tuviera que estimar un margen mínimo de rentabilidad, a partir de los muy altos costos de producción y empaque.

“Si nosotros tuviéramos un costo menor -dice De Marchi- a lo mejor podríamos avanzar, vendiendo ajos a 12 ó 13 dólares; pero el costo nuestro se ha ido tan arriba, que no nos ha dejado margen para seguir operando”.

El empresario José Spitalieri, que preside la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajos, Cebollas y Afines de Mendoza (ASOCAM), coincide en que “la situación está muy complicada” por esta razón. Según los datos brindados por el empresario China coloca la caja, en Brasil a U$S 7,70 cuando el costo, en Mendoza, es de U$S 11 la caja de 10 kilos, sin ajo.

Los empaques, parados

Por lo pronto, muy pocos galpones están operando. De Marchi asegura que “el 90% de las empresas estamos paradas, sin abrir los galpones”.

Hoy, la mayoría de los empaques no está comprando, porque no hay precio. Algunos reciben el producto, pero sin precio. Otros, deslizan valores de entre $0,35 y $ 0,50 por kilo de ajo en verde, al productor, según la calidad.

De Marchi advierte que “en zonas del Este, hay cultivos de  ajo que no se han cosechado; el productor ha optado por abandonarlo porque no hay compradores y sabe que no va a tener dinero para aguantarlo. El 97% ó 98% de los ajos sí se va a cosechar, pero no sé si va a haber capacidad en los mercados para absorber esa producción”.

El exportador del Valle de Uco se esperanza en que “por lo menos que el ajo se pueda colocar a 12 o 13 dólares una caja, para perder lo menos posible, y con eso estaríamos hablando de 3 ó 4 dólares por caja, para el ajo”.

Spitalieri es más optimista, no obstante, respecto de las expectativas de precios. Cree que la caja del tipo comercial chino, para México, va a terminar ubicándose entre U$S 18 y U$S 20; y de U$S 20 a U$S 24 (según los tamaños) la del blanco con destino a Europa.

Especula con que los europeos van a terminar cubriendo el cupo de 1.976.000 cajas de ajo que pueden importar anualmente de Argentina (para no correr el riesgo de ver reducida esa cuota para el ciclo siguiente). Para esta semana se esperaba la visita a Mendoza de los primeros compradores españoles.

http://www.losandes.com.ar/notas/2011/11/12/estan-paralizadas-ventas-605644.asp

Creció el cultivo de ajos

Con cerca de 16.000 hectáreas en toda la provincia, los cultivos de ajo de este año superan en casi un tercio a la superficie sembrada en el ciclo 2010/2011.

Con el ajo manteniendo un claro liderazgo en todo el territorio provincial, y el Valle de Uco como principal zona productora, las hortalizas de invierno ocupan esta temporada un cuarto más de la superficie asignada en la campaña anterior.

Las 20.796 hectáreas de chacra registradas este invierno superan en un 25% al área cultivada con estas especies en el período 2010/2011, según se desprende de la estimación de la superficie hortícola invernal provincial 2011/12, elaborada por equipos técnicos del Instituto de Desarrollo Rural (IDR).

El área mayor (prácticamente la mitad) esta concentrada en los campos valletanos, donde se evidencia una abrumadora presencia de los cultivos de ajo que, con las casi 16.000 hectáreas  de este año, en toda la provincia, superó en durante el ciclo invernal anterior y logró concentrar más de las tres cuartas partes del área total destinada a hortalizas este invierno en Mendoza.

Zona por zona

El informe del IDR señala que la distribución por zonas es muy similar a la del año anterior. Se ubica en primer lugar el Valle de Uco (San Carlos, Tupungato, Tunuyán) con el 49% del total y constituye la zona hortícola más importante de la provincia.

Siguen en orden de importancia: Zona Centro (Cinturón verde: Maipú, Guaymallén y Luján), con el 28%; Zona Norte (Lavalle y Las Heras) con el 10%, Zona Este (San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz), con el 7% y la Zona Sur (San Rafael, Gral. Alvear y Malargüe), con el 6 por ciento.

El trabajo apunta que “en todas las zonas ha crecido el cultivo de hortalizas con excepción de la zona Sur, donde disminuyó en términos relativos en un 31%, lo que representa en términos absolutos 500 hectáreas menos” y que “la mayoría de los departamentos han aumentado la superficie sembrada: San Carlos (68%); Tunuyán (65 %); Lavalle (59 %); Guaymallén (36 %) y Luján (32%)”.

Lavalle y Tunuyán recuperaron la superficie cultivada de años anteriores. Tunuyán continúa creciendo en hortalizas superando en este invierno el total logrado el año anterior en todo el ciclo (invierno-verano). Muchos productores de Tupungato se vienen desplazando hacia Tunuyán donde han quedado superficies disponibles que antes tenían frutales de pepita (sobre todo manzanos), facilitando la disponibilidad de agua “vacante”y la necesaria rotación en los cultivos anuales.

La zona Este registra incrementos importantes en apariencia, aunque teniendo en cuenta que es la zona con menor presencia de hortalizas, su importancia es relativa.

Los departamentos que disminuyeron en superficie este invierno son San Rafael (-56%), Gral. Alvear (-67%) y Las Heras con 3% menos.

Especies cultivadas

El 77% de la superficie hortícola total corresponde a ajo, 4 puntos más de participación relativa que en el periodo anterior. Detrás -y muy lejos- se ubica la zanahoria con el 7% por ciento. Siguen en importancia la cebolla temprana (6%), el orégano (2,5%) y la lechuga con el 2%.
La superficie con zanahoria en Mendoza es de 1.529 hectáreas , es decir 300 hectáreas menos que en el año anterior. Los departamentos más importantes en este cultivo son San Carlos y Tupungato.

La cebolla temprana ocupa en este ciclo 2011/2012 aproximadamente 1.200 hectáreas, lo que implica un incremento de apenas 50 hectáreas en relación con el año pasado para esta época.
La principal zona de cultivo sigue siendo el Cinturón Verde y el principal productor es Lavalle. Luego siguen los departamentos de Maipú y Guaymallén.

La superficie cultivada con lechuga en este último invierno es de 417 hectáreas  contra la 741 hectáreas del año pasado para esta fecha, lo que representa una disminución del 44%. Los departamentos con mayor superficie son Maipú y Guaymallén. Se aclara que con el relevamiento invernal y estival sólo se captan dos de las tres o cuatro siembras anuales de esta hortaliza.

Hay una gran variedad de otras especies que sumaron este invierno casi 1.240 ha en toda la provincia. Se incluye en este grupo: achicoria, alcaucil, apio, arveja, berro, coliflor, espárrago, espinaca, frutilla, haba, hinojo, nabo, orégano, papa, perejil, puerro, rabanito, remolacha, rúcula, etc.

http://www.losandes.com.ar/notas/2011/9/24/crecio-cultivo-ajos-595312.asp

Los productores del Valle de Uco mendocino movilizados por la falta de agua

Productores mendocinos del Valle de Uco se encuentran movilizados para denunciar cortes de agua que “no tienen en cuenta las necesidades agrícolas” y oponerse “al mal manejo en el otorgamiento de permisos precarios a grandes fincas”, denunció Confederaciones Rurales Argentinas.

“En medio de una de las peores crisis hídricas de la historia de Mendoza, productores del Valle de Uco denuncian que la extensión por 60 días en los cortes de agua, como parte de las medidas que lleva a cabo el Departamento General de Irrigación, no tienen en cuenta para nada las necesidades agrícolas de la región”, se explicó.

Los cortes de agua comprenden los canales y acequias que dependen del río Tunuyán, lo que significa que sólo podría regarse un tercio de las fincas, algo definitivamente perjudicial para cultivos invernales como el ajo.

“En el área del Tunuyán superior, debido a la escasez, si se cortara más de 30 días que es lo habitual no alcanzaría el perfil de humedad que necesitan las manzanas, peras y las vides, y el requerimiento en primavera sería de mayor volumen y más seguido, algo que es imposible”, anuncian en un documento en conjunto la Confederación de Asociación Rurales de Mendoza, los Productores de Oasis Sur y productores independientes.

Las protestas se dan también por “la manera improvisada, inconsulta y compulsiva” en que fueron instrumentados los cortes por el Departamento de Irrigación.

“En toda la zona hay 100 mil hectáreas afectadas por este mal manejo. Y somos 80 mil los productores con problemas, sin contar a las personas que trabajan con nosotros como contratistas, cosechadores y empleados”, explicó Juan Carlos Bonora, productor mendocino de uvas finas.

Además, los productores denuncian el otorgamiento de permisos precarios a grandes fincas de la zona que no se condice con la emergencia hídrica reinante, y que deja a las claras una situación de discriminación.

“Solicitamos a ambas Cámaras Legislativas instruyan las investigaciones necesarias y las medidas que correspondan para ordenar esta situación por demás caótica provocadas por algunos funcionarios del Departamento General de Irrigación, que no saben manejar la crisis, que vende el agua que no hay y le echan la culpa a los productores”, se explicó.

Esta semana los productores serán recibidos por legisladores provinciales en una reunión en la que también participarán autoridades del Departamento General de Irrigación para encontrar una solución a corto plazo a este problema que perjudica a miles de emprendedores mendocinos.

“Necesitamos soluciones ya: que los cortes de agua se revean, y sean consensuados con los mismos productores”, explicó Mario Leiva, dirigente de la Confederación de Asociación Rurales de Mendoza.

¿Por qué tiramos tanta comida?

¿Por qué tiramos tanta comida?Un tercio de la comida que se prepara para la mesa va a la basura. Un estudio de la ONU indica que la cantidad de comestibles que se desperdicia equivale a la cosecha mundial de cereales.

Zulema Usach – zusach@losandes.com.ar

Preparar recetas sabrosas, con alto valor nutricional y a la vez económicas es para Beatriz O. (62) un hábito que aplicó durante toda su vida, sobre todo en las épocas en que le fue indispensable combinar imaginación y conocimiento para ver crecer a sus hijos con buena salud.

En su mesa no faltan comensales y por eso nunca dejó de lado las grandes ollas, ni tampoco, escatimó trabajo a la hora de aprovechar al máximo los alimentos. Incluso, si de ayudar a los demás se trata, allí está ella con su ración para entregarla a los que más lo necesitan.

“Cuando queda comida sustanciosa y fresca, se puede aprovechar y hacer, por ejemplo, croquetas de verduras, tartas o buñuelos. Incluso, si no lo reciclás lo podés poner en un recipiente limpio y dárselo al que necesite. No lleva mucho tiempo y con eso podés salvarle el día a una persona que lo necesite”, explicó la mujer.

A medida que la pobreza fue creciendo en los alrededores del barrio donde vive, en Guaymallén, Beatriz encontró la manera de aportar con comida nutritiva a los chicos que están en la calle y pasando hambre. Todos los días, al menos cuatro niños y adolescentes golpean su puerta en busca de algo para comer. Tal vez, el mismo amor que tiene para dar es ese motor que la moviliza a dar el ejemplo.

Es que desde su lugar, ella, al igual que el resto de quienes entregan parte de su tiempo a las buenas causas, aporta su grano de arena para contrarrestar la tendencia mundial, de la cual Mendoza es parte: en todo el mundo, cerca de un tercio de los alimentos que se producen cada año para consumo humano de pierden o desperdician. Esta proporción es equivalente en números a 1.300 millones de toneladas de comida.

El informe, que se difundió ayer, fue efectuado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). A lo largo de su desarrollo da cuenta de lo que ocurre en los países industrializados y aquellos que están en vías de desarrollo. Tanto unos como otros, se aclara, “dilapidan más o menos la misma cantidad de alimentos; 670 y 630 millones de toneladas respectivamente”. Y según los expertos, esto equivale a decir que la cantidad de alimentos que se pierde o desperdicia cada año equivale a “más de la mitad de la cosecha mundial de cereales”.

Más allá de las diferencias entre países, lo cierto es que la mayor proporción de comestibles que quedan desechados -pero que podrían aprovecharse- provienen de la industria y la producción, pero también son desperdiciados dentro de cada hogar. Reducir al máximo estas pérdidas, según la ONU, implicaría “significaría un impacto inmediato y los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria”.

Derroche y hambre

Si bien en nuestra provincia no existen datos a cerca de cuánta es la comida que se desperdicia, los referentes de entidades dedicadas a luchar contra el hambre, aseguran que es proporcional a la necesidad existente.

“Hay estándares dentro de la misma industria que tener ciertas exigencias generan que haya productos que quedan fuera del mercado pero que son adecuados para consumo. Sabemos que es mucha cantidad y que al mismo tiempo hay gente pasando necesidades básicas”, destacó Virginia De Luca, directora de la Fundación Banco de Alimentos, que ayuda a 60 merenderos y jardines maternales, donde asisten 13.500 personas.

Detalles como la apariencia de las etiquetas, las características de los envases o el color de las frutas y verduras son algunas de las causas que suelen dejar miles de kilos de alimentos por fuera del mercado. Por eso, la tarea de esta fundación consiste en aprovechar al máximo estos productos.

De hecho, durante 2010, la sede local recibió 700 toneladas de mercadería (por parte de diferentes empresas) de las cuales 70 por ciento fue alimentos no perecederos. Justamente ayer, De Luca recibió el ofrecimiento de una persona que cuenta con una chacra y en lugar de tirar sus repollos y coliflores, prefirió colaborar. “Vamos a trabajar con el equipo de nutricionistas para enseñar recetas a las mujeres, en las que se puedan incorporar estos productos”, destacó.

Para Abel Albino, presidente de Conin (Cooperadora para la Nutrición Infantil), es vergonzoso que en todos los rincones del país se tire tanto alimento cuando hay chicos que esperan que se abra la puerta de un basural para ver qué pueden encontrar.

“Es algo inhumano y muy preocupante. Hay pobreza en Mendoza. No podemos decir que no hay problemas cuando siguen habiendo chicos que pasan tanto hambre”, llamó a la concientización el titular de la entidad que desde 2002 hasta la fecha logró recuperar a 900 niños con desnutrición severa; es decir, con un alto riesgo de muerte.

En la actualidad, esta cooperadora sin fines de lucro atiende a 35 niños hospitalizados, mientras que otros 45 asisten al hospital de día. En tanto, 330 requieren atención de los especialistas en el Centro de Prevención ubicado en Las Heras.

Con esta problemática, existen aquí otras que generan la pérdida total o parcial de los sembradíos. Este es el caso de Antonio Alcaraz, productor de zanahoria, papa y ajo del Valle de Uco. Según explicó este mendocino, las trabas que le impone el mercado lo llevan a tomar determinaciones extremas antes de “regalar” su trabajo. Ahora la plantación de papa es la que está en mayor riesgo. “Quedará todo tirado en la finca. Nos quieren comprar la producción a un precio muy bajo comparado con lo que invertimos”, dijo.

http://www.losandes.com.ar/notas/2011/5/12/por-tiramos-tanta-comida-567659.asp

Los detuvieron con 60 bolsas de ajo que acababan de robar

ulio Luzuriaga

SAN CARLOS– Una pareja de tunuyaninos quedó detenida por el robo de 60 bolsas de ajo desgranado y pelado, botín valuado en unos $35.000. Un tercer ladrón logró darse a la fuga y es intensamente buscado. Los delincuentes trasladaban la carga en una camioneta Dodge.

El caso se registró cerca de la 1.30 del jueves, en la finca Mondini, ubicada en el distrito Chilecito, en el sur de este departamento.

Todo sucedió cuando la policía se dirigía hacia El Cepillo a partir de un llamado telefónico que alertó sobre movimientos sospechosos en una finca de la zona.

En ese lugar, según se supo más tarde, un grupo de delincuentes estaba desvalijando el galpón de la finca, desde donde planeaban llevarse un jugoso botín conformado por agroquímicos, motores eléctricos y otros varios elementos propios de la industria agrícola. La presencia policial frustró el accionar de los malvivientes.

Cuando uno de los móviles viajaba hacia El Cepillo se topó con una camioneta Dodge de viejo modelo que resultó sospechosa para los uniformados. Fue en la intersección de carril Nacional y calle Estrella. Cuando se disponían a requisar a los tres ocupantes del rodado un hombre abrió la puerta del acompañante y huyó hacia las chacras sin poder ser detenido.

La pareja, oriunda de Tunuyán, que quedó en la Dodge, no pudo justificar el origen de las bolsas de ajo por lo que fue detenida.

Más tarde se estableció que las habían sustraído del interior de un galpón de la finca Mondini, donde habían embalado seis bolsas más para recogerlas más tarde.

Según trascendió, la carga, que fue sacada por uno de los laterales del galpón donde se encontraba depositada, está valuada en unos $35.000.
Ambos sospechosos quedaron alojados en la Comisaría 18 de la villa cabecera de San Carlos acusados de “robo agravado” por tratarse de productos separados del suelo y por su comisión “en despoblado y en banda”.

En tanto el vehículo en el que transportaban la carga robada quedó secuestrado a disposición del juzgado interviniente.

Valle de Uco: sinónimo de trabajo y diversidad

AUTOR: SANDRA CAPOCCHI. ENVIADA A VALLE DE UCO,MENDOZA

Enmarcado por la Cordillera de los Andes, el Valle de Uco es sinónimo de historia rural, productiva y de esfuerzo. Reconocido por ser un lugar privilegiado para la producción de uvas, frutas y vinos de altísima calidad, está  compuesto por los departamentos de San Carlos, Tunuyán y Tupungato.

En los últimos años, esta zona ha visto el florecimiento de un gran número de viñedos de la mano de importantes inversiones de capitales italianos, franceses, norteamericanos y chilenos. La amplitud térmica, de unos 15°C,  favorece en la producción de color y tanino en las uvas y permite disponer de materia

prima adecuada para vinos destinados a una crianza prolongada. Las variedades cultivadas más importantes son las tintas, entre las que cabe mencionar Malbec, Tempranillo, Barbera, Merlot, Cabernet Sauvignon, Sangiovese y Bonarda.Al recorrer los distintos emprendimientos se puede observar vides, establecimientos dedicados a la producción de manzanas, membrillos y ajo junto a una ganadería incipiente que apuesta a abastecer cada día más a la región.

Ubicado a unos 140km al sur de la capital provincial de Mendoza, San Carlos presenta la zona más diversifi cada de la región con la producción de frutales, hortalizas, exquisitas uvas y ganadería. Con entusiasmo, el presidente de la entidad y representante de la Confederación de Asociaciones Rurales de Mendoza, Mario Leiva, explicó que “con el correr de los años la producción

se repite en los tres departamentos.Tupungato es predominantemente viñatero con sus vinos de alta gama, Tunuyán se destaca la fruticultura y San Carlos es la más diversifi cada con vides, frutas, aromáticas, ganadería y mucha semilla”.

Presente auspicioso

En plena actividad, los dirigentes de la Sociedad Rural del Valle de Uco (Srvu) hicieron un paréntesis para recibir a LAS BASES y conversar sobre el presente productivo.

Testa, Castillo, Leiva y Medrano, en diálogo con LAS BASES.

Junto a Leiva, Andrés Medrano, Fanio Giusti, Francisco Castillo y César Testa, intercambiaron sus opiniones sobre las posibilidades para la región.

Si se compara con otras zonas, el Valle de Uco se puede encuadrar en una típica económica regional dependiente de las vicisitudes climáticas (sequía, granizo, heladas) y de la formación de los precios internacionales.

“San Carlos posee una estructura minifundista que convive con los grandes emprendimientos vitivinícolas de la década del 90”, detalla Leiva. Francisco Castillo, matarife y productor con feed lot en San Carlos sostiene que “en ganadería hay muchos productores que siguen con manejos tradicionales, con poca cantidad de hectáreas y en zonas inhóspitas, pero también en los últimos años empezaron a instalarse distintos emprendimientos de engorde a corral mostrándose como una actividad más incipiente”.

Mendoza consume 480.00 novillos al año y produce entre 150.000 y 180.000 terneros. “El gran problema es que llevamos tres años de sequía, y este año se ha acentuado con el agravante de que mucha gente ha vendido todo su capital y no sabe como va a seguir y otros han podido mantenerse apostando a pasturas bajo riego para sus animales y medianamente van sosteniendo la actividad”.

Agua, insumo vital

Cesar Testa, de la zona de El Cepillo, se dedica a la producción de semilla de ajo, zanahoria, papa y otros cultivos anuales. “Debido a la falta de nieve en la cordillera hay muy poco agua y estamos con mucha dificultad para producir porque con 250 mm anuales dependemos del agua de deshielo para poder regar”, argumenta Testa. “Igual que el año pasado se avecina poca producción debido a la falta de agua y vamos caminando con mucha dificultad por los inmensos costos de producción que tenemos”, dice.

“Los productores de la región –comenta Leiva- están preocupados por la posibilidad de que se instale en las mediaciones la minería, una actividad netamente no sustentable”. “Nos envenenarían la poca cantidad de agua que tenemos”, cuenta y recuerda que en San Juan ya se mueren los animales por las aguas contaminadas. Aparte no pueden terminar de regar, porque el caudal de los ríos se lo lleva la mitad la minería, y la que regresa viene contaminada”.

Andrés Medrano, tradicional productor de la región con establecimientos de vid y membrillos, habla de números que muestran el estado de situación de las producciones frutihortícolas. “Los costos son los más elevados desde el 2008, con un aumento de hasta 150% que incluye insumos en general, impuestos, mano de obra, gasoil y energía”. Dice que una tonelada de abono hoy se paga $250, una bolsa de 50 kilos cuesta $152 y en 2008 estaba $48/50. “Por la ciruela, ese mismo año nos pagaron $1,50 el kilo y nosotros abonamos el jornal $20 en tanto que en la cosecha pasada nos dieron $0,70 por el kilo de ciruelas y el jornal lo pagamos $70. Para colmo, el panorama para el sector de la ciruela seca pinta muy feo porque dicen que no va haber compradores; algo parecido sucedería con la manzana y la pera”.

Por las venas de Fanio Giustti corre sangre italiana, pero su lugar en el mundo es “La Consulta”, un pequeño poblado de la zona donde se radicó para mejorar día a día sus viñas de malbec. Giustti cuenta que hace años en la provincia hubo un plan de reconversión para plantar frutales de manzana y peras porque “en Europa querían  mucha fruta”. Así, “Mendoza apostó a cantidad, calidad y continuidad y se hizo una reinversión”. Lamentablemente después de 10 años, cuando la planta comenzó a producir, el panorama internacional fue otro. “Cuando dio frutos no teníamos a quien vendérselo y tuvimos que arrancar y empezar de nuevo. Fue muy duro”.

“La fruta se salva cuando no hay buena producción en otro lado, de lo contrario no vale nada”, dice Giustti. Sin ir más lejos, ahora la manzana y la pera no tienen valor. ¡Hemos llegado a vender fruta a 12 centavos de peso para molienda!”. “Lo que complica la comercialización es el precio del dólar quieto con inflación lo que redunda en que el productor se ahogue, no sepa qué hacer y de a poco vamos perdiendo el capital”, explica Giustti.

Día a día lucha por los mejores precios, con altos costos, escasez de agua y el fantasma de la minería en las cercanías de los glaciares. Así es a vida para los productores cerca de la cordillera.

Deudas que duelen

Además del agua, los costos y la arritmia de los precios de comercialización, otra preocupación para los productores del Valle de Uco son las deudas que tienen contraídas antes de 2001 con el Banco Nación. En ello, en diálogo con la legislatura provincial, está trabajando la Sociedad Rural que presentó una nota.

En octubre de 2009 se firmó un convenio entre el Ejecutivo de Mendoza y el Banco Nación para armar un fideicomiso que se haga cargo de la deuda de esos créditos y evitar posibles remates a los productores afectados por la situación económica de aquella época. Desde la Rural, aseguraron que la demora en la constitución del fondo fiduciario para responder por sus deudas para después refinanciárselas perjudica a los productores que continúan recibiendo diferentes citaciones por parte de la entidad bancaria.

Vale recordar que la Legislatura provincial autorizó un endeudamiento de hasta $43 millones a través del cual el Estado saldaría las deudas y después se las cobraría a los productores, pero hasta el momento no se ha realizado la implementación de la ley. “La norma salió pero debido a que no se constituye el fideicomiso, el banco lanzó un plan paralelo para cobrar las deudas”, explicó Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco.

En tanto, desde el Ministerio de Producción provincial, el subsecretario de Programación Agroalimentaria, Raúl Millán, les aseguró que “no va a haber apremios para la gente que esté afectada”

fuente: http://www.lasbases.com/sitio/?p=1429