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Filmarán una película de drama y terror en Tunuyán

Se trata de “Desobediencia Civil” del ya reconocido director de cine mendocino Alejandro Fadel. El filme se rodará este año y será presentado en el 65° Festival de Cine de Berlín, en Alemania.

El cineasta, oriundo del Valle de Uco y conocido mundialmente, se encuentra finalizando el guión de Desobediencia Civil en Francia, donde está realizando una residencia de escritura gracias a la Fundación de Cine del Festival de Cannes. Su proyecto será presentado en el Festival de Berlín, entre el 8 y 10 de febrero, en el mercado de las coproducciones que se realiza en el marco de ese encuentro. En la ocasión además se presentarán diversas coproducciones argentinas como Rojo, de Benjamín Naishtat, y Biencuidao, de Abner Benaim.

“Presentarnos en este mercado sirve para encontrar gente que pueda interesarse en sumarse al proyecto. También la vamos a presentar en CineMart, en el marco del Festival de Cine de Rotterdam (Holanda)”, explicó Alejandro Fadel.

Según anticipó el cineasta al medio, la historia gira en torno al crimen de mujeres que son halladas decapitadas en la montaña en invierno. La trama combinará drama y terror, y el objetivo es que sea filmada este año en escenarios cordilleranos y en el departamento de Tunuyán.

En 2013, este proyecto cinematográfico ganó un premio en el Festival de Cine de Rotterdam (Holanda) y gracias a eso accedió al Fondo Hubert Bals para desarrollo de guión. Cada uno de los ganadores de ese certamen obtuvo 10.000 euros para trabajar en la preproducción, además de apoyo y asesoría.

Fadel, por su parte, no es ajeno a los encuentros internacionales, ya que en 2012 participó en el Festival de Cannes con su ópera prima, Los salvajes. Allí, la cinta fue una de las premiadas en la Semana de la Crítica, que es una de las secciones que se realiza de forma paralela al prestigioso festival francés.

Alejandro es uno de los socios de la productora La Unión de los Ríos, que por estos días trabaja en la posproducción de La Patota, del director Santiago Mitre, entre otros proyectos.

Fuente: Diario Uno

Los productores evalúan millonario daño

Alejandro Fadel, gerente de ProMendoza, estimó el perjuicio financiero para agricultores. Estiman que el daño alcanza a 30 mil hectáreas cultivadas.

Sacando la fruta de pepita y buena parte de la uva que no presentó el estado fenológico como para ser alcanzadas por la “histórica” helada de la semana pasada, el daño total alcanza unas 30 mil hectáreas cultivadas de las zonas sur y Valle de Uco, de acuerdo con cálculos de ProMendoza.

Alejandro Fadel, gerente del organismo que depende del Ministerio de Agroindustria, precisó que de un total de 300 mil hectáreas cultivadas que posee la provincia, cerca de 30 mil hectáreas han sido arrasadas por la reciente helada y que el daño de frutales se ubica en más de un 50 por ciento en durazno y superior al 80 por ciento en ciruela.

 

Alejandro Fadel, gerente de ProMendoza.

 

Al ser consultado por el daño económico que, en promedio, significa este panorama para los pequeños y medianos productores, el bodeguero y productor detalló que si por hectárea se calcula una facturación promedio de 30 mil pesos no es difícil predecir el ahogamiento financiero que deberán enfrentar los agricultores.

“Si calculás que son 30 mil hectáreas las afectadas por este fenómeno y si tomás en cuenta que, en promedio, un productor factura por hectárea 30 mil pesos; entonces tenés un daño económico de 900 millones de pesos. Es decir, ese es el monto que los dejará de ingresar al bolsillo del productor”, detalló Fadel en diálogo con MDZ Online.

 

Con ese dinero el productor paga el raleo, jornales, compra agroquímicos, tractores, entre otras cosas, amplió el gerente de ProMendoza dejando entrever la cantidad de dinero que dejará de circular como consecuencia inmediata del extraordinario fenómeno meteorológico.

Por supuesto, a este número debe agregársele la paralización comercial e industrial consecuente.

Con la emergencia agropecuaria no alcanza

Teniendo en cuenta que la cosecha se perdió, el panorama, de acuerdo con lo que también describieron los productores de General Alvear, no es para nada alentador.

De hecho, deberán esperar hasta el próximo ciclo -un año y medio, con suerte- para reanudar la actividad productiva y recuperar el capital de trabajo perdido.

 

De allí que, al indagar sobre las soluciones inmediatas y de largo plazo, Fadel detalló que la necesaria declaración de emergencia agropecuaria –no sólo a nivel provincial sino también nacional- son paliativos que no solucionan los problemas financiero y social de fondo.

“Creo que una de las soluciones puede pasar por la herramienta que tiene el Gobierno provincial que es el Fondo para la Transformación y el Crecimiento; tengo entendido que se están evaluando algunas líneas para recomponer el capital de trabajo con vencimientos recién para la cosecha del próximo año y otro pago con vencimiento en 2015. Obviamente, esto resuelve a medias, el problema del productor; lo más grave es el problema social porque la actividad agropecuaria requiere de mucha mano de obra. Si no está la producción, la mano de obra no se genera”, añadió.

Para Fadel, quien también es bodeguero y productor, la actividad agropecuaria es “ingrata y castigada” y por ello el agricultor debe estar preparado siempre con una “defensa pasiva”, a saber: mantener húmedo el terreno, sin malezas y bien compactado.

 

Mientras que para el caso de heladas extraordinarias, como la que acaba de registrarse, además de la declaración de emergencia y de gestionar créditos o subsidios para combustibles y leña que permitan hacer una defensa activa contra el fenómeno; debería contarse con “un buen seguro agrícola”, subrayó.

 

Heladas en el Valle de Uco, foto publicada por El Cuco Digital.

 

Fadel explicó que para el tema del granizo el Fondo para la Transformación y el Crecimiento prevé una línea de malla antigranizo y dejó entrever que para el caso de las heladas haría falta un plan de contingencia.

“La solución pasa, para el granizo, en la malla antigranizo y, para las heladas, establecer algún sistema de ayuda para que el productor pueda defender con fuego, coque o algún derivado del petróleo que se más económico; el productor debería tener algún subsidio directo o crédito para poder pagar impuestos provinciales o cargas sociales lo que le permitiría compensar los costos”, sintetizó.

No hay prevención

Desde San Rafael, Hugo Bianchi, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria, valoró el seguro agrícola y, aunque sin pasar por alto que una helada como la acaecida es atípica, cuestionó la falta de herramientas de prevención.

“Creo que la provincia a través del seguro agrícola ha hecho un gran aporte y hay que decir que si ello hubiera quedado en mano de privados, ninguna actividad estaría cubierta. Sin embargo, no sólo es importante generar una herramienta de protección y resarcimiento como lo es el seguro; sino que, nos están faltando herramientas de prevención; a propósito, la lucha antigranizo está disponible y nos ha demostrado que tenemos que tener en cuenta el fenómeno de la helada”, opinó en diálogo con MDZ Online.

 

Hugo Bianchi, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael.

 

En cuanto a las medidas inmediatas que reclaman al Gobierno de la provincia, el presidente de la cámara postuló que, en primer lugar, se pedirá que el Fondo Solidario Agrícola alcance a todos los productores.

Según explicó Bianchi, actualmente el seguro tiene una restricción. “Cuando la superficie supera las diez hectáreas, no hay cobertura. Se está solicitando que todo productor esté con posibilidad de ser alcanzado por el Fondo Solidario Agrícola”, amplió.

Y en esa línea, además del pedido de emergencia agropecuaria  postuló que será necesaria “la máxima cobertura a través de los programas RePro a fin de sostener el empleo” resentido a partir de la paralización de la actividad agropecuaria tras una helada de tales características que no se registraba desde 1.992.

Así funciona el Fondo Solidario Agrícola

¿Qué es el Fondo Solidario Agrícola?

Es un Fideicomiso conformado por el aporte de fondos del estado y de los productores, orientado a compensar, en parte, los daños provocados por las contingencias climáticas, acercando la compensación recibida, al valor real del costo de la producción.

¿Cómo hago para recibir la compensación por daños?

Como primera medida, debe estar inscripto en el RUT- RENSPA como productor agrícola y sus cultivos deben estar actualizados. Además deberá adherirse voluntariamente al Fondo Solidario Agrícola, mediante el pago total del aporte establecido.

¿Cuál es el monto del aporte?

El valor del aporte general, es de $250 por hectárea y por año (el monto a pagar estará en base a los cultivos registrados en el RUT al 31 de mayo), pagadero hasta en 4 cuotas de $62.50 c/u, que se abonarán a partir del mes de junio.

Cultivos con malla antigranizo:

-Para aquellos productores con hasta 10 ha cultivadas totales, el aporte será de $125 por ha y por año, sobre la superficie con malla declarada en el RUT.

-Para los productores que superen las 10 ha cultivadas totales, el aporte por la superficie con malla, declarada en el RUT, no estará incluido en su boleta. Esta superficie no será cubierta por el Fondo Solidario Agrícola.

¿Es obligatorio estar adherido al Fondo Solidario Agrícola?

No, es voluntario. Aún así, su participación es necesaria para garantizar el funcionamiento del sistema y lograr que los productores afectados anualmente por el granizo y las heladas, puedan recibir un monto suficiente para afrontar los costos de una nueva temporada y no descapitalizarse.

¿Dónde pago y cómo?

Su boleta de pago podrá imprimirla ingresando a la página de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas (www.contingencias.mendoza.gov.ar) con su número de CUIT, o acercarse a nuestras delegaciones y centros receptores de toda la Provincia. También serán impresas en las oficinas de Desarrollo Económico de los municipios.

El pago puede realizarlo, en cualquier sucursal del Banco Nación, Pago Fácil o Bolsa de Comercio.

¿Debo realizar una denuncia aparte de la Ley de Emergencias Agropecuarias?

No, para los dos sistemas (Emergencias Agropecuarias y Fondo Solidario Agrícola) funciona la misma denuncia, esté o no adherido al Fondo Solidario Agrícola.

¿Quiénes son indemnizados?

Todos los productores adheridos al Fondo solidario Agrícola, cuyo daño tasado por el Perito Tasador en los cultivos cubiertos por el sistema, sea igual o superior al 50%.

¿Cuánto recibo?

Hasta $5000 por hectárea y por año en caso de tener un daño tasado del 100%.

¿Cuándo puedo cobrarla?

Al final de la temporada agrícola, durante el mes de mayo.

¿Dónde puedo asesorarme?

En cualquiera de las Delegaciones de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas, o Centros Receptores repartidos en toda la provincia.

(Estos datos van a la contratapa)

DELEGACIONES Y OFICINAS DE ATENCIÓN DE LA DACC:

Delegación Norte: Mendoza Capital – Boulogne Sur Mer 3050 1º Piso. Ciudad. Tel.: 0261 4413258-66

Delegación Este: San Martín  – Viamonte 1000. Tel.: 0263 4420365

Delegación Centro: Tunuyán – San Martín 1900. Tel.: 02622 423036

Delegación Sur: San Rafael – Alsina 445. Tel.: 02620 438052 – Cel.: 0261 15698931

Oficina General Alvear: Ingeniero Lange 170 – Cel.: 0261 156988982

Oficina Bowen: Sarmiento y Rivadavia – Bowen – Gral. Alvear Cel.: 02625 15523429

Además, hay 17 CENTROS RECEPTORES distribuidos en las Oficinas de Desarrollo Económico de los Municipios, de la Sociedad Rural del Valle de Uco e Inspección de Cauce Izuel.

Más información en www.contingencias.mendoza.gov.ar

¿Cuáles son los cultivos y riesgos compensables?

Cultivos compensables: en plena producción:

VID Y FRUTALES: Almendro, Cerezo, Ciruelo, Damasco, Duraznero, Manzano, Peral, Nogal, Membrillo, Olivo.

HORTALIZAS: acelga, achicoria ají, alcaucil, apio, arveja, batata, berenjena, brócoli, calabaza, cebolla, cebolla de verdeo, coliflor, poroto chaucha, maíz para choclo, espárragos, espinaca, frutilla, haba, hinojo, lechuga, melón, papa, pepino, perejil, pimiento, poroto seco, radicheta, remolacha, repollito de Bruselas, repollo, sandia, tomate, zanahoria, zapallo, zapallito y  orégano.

Riesgos compensables.

-Granizo

-Helada (para productores con menos de 10 hectáreas cultivadas).

http://www.mdzol.com/nota/492439-los-productores-evaluan-millonario-dano/

Alejandro Fadel: “Me interesa mantener el cine vivo”

Ganó un premio en Cannes por “Los Salvajes”, su debut en el largometraje y del que también es guionista absoluto. Aquí habla de su película, el festival y de lo que para él significa hacer cine hoy.

En un festival como el de Cannes, que anualmente reúne un seleccionado del mejor cine del mundo y por el que desfilan nombres sonoros tanto de la industria como del cine independiente internacional, el mendocino Alejandro Fadel presentó “Los salvajes”, su debut en el largometraje y del que también es guionista absoluto.

Su película compitió por la Cámara de Oro a la mejor ópera prima durante la llamada Semana de la Crítica y, aunque no obtuvo el premio principal (que fue para “Beasts of the Southern Wild, del estadounidense Benh Zeitling), sí se alzó con el Premio ACID / CCAS otorgado conjuntamente por la Asociación del Cine Independiente (ACID) y la Caja Central de Actividades Sociales (CCAS).

La entrevista que sigue a continuación fue realizada antes de que el director se llevara su premio y motivada inicialmente por descubrir y documentar las vivencias de un cineasta mendocino en la cuna del cine mundial.

Luego de varios intentos, tanto Fadel como el que suscribe logramos consumar el encuentro de dos hijos del desierto bajo la lluvia de Francia y con el sonido inspirador de la Costa Azul como fondo.

Allí, lejos del hablar del sol y del buen vino nos dispusimos a hablar de ¨Los salvajes¨, razón fundamental de nuestro encuentro en el festival. “A mí no me interesaba hacer una película con una gran trama, llena de idas y vueltas, que generara preguntas sobre qué va a pasar ahora o quién es el asesino”, comienza a explicar el director. “Lo que quería era, a partir de una excusa argumental como es la fuga de esos chicos del correccional, hacer una película más libre.

Como si esa libertad que los personajes buscan fuera también la libertad que busca la película. Me interesaba más el camino que siguen los personajes hacia un supuesto objetivo que el lugar adonde llegan”.

-¿Tu motivación fue sólo hablar de esos personajes o la película contiene algún tipo de metáfora sobre un lugar o situación específica que vos hayas vivido?

-La película trabaja en varios niveles, algunas personas pueden entender solamente la historia y otras ir un poco más allá. Uno es consciente de que está trabajando con temas que no están decididamente presentes en la trama pero que puede incluirlos. En esos casos lo mejor es que no estén en primer plano. La metáfora es peligrosa en el cine. Yo traté de trabajar lo más cercano posible a los hechos, las situaciones y a la materialidad de la película. Sin embargo, sabía que detrás de esa materialidad y de esa historia había otra película posible. Si bien la película habla de personajes que no tienen mucho que ver conmigo, o con mi propia historia, siento a la vez que es una película muy personal y que habla de mí. Si la película logra conmover al que la mira es porque logra entrar en otro registro, que no tiene que ver necesariamente con esa obsesión que tiene el cine de contar una historia.

-¿Cómo lograste que temas tan duros como la violencia o las drogas funcionaran en el contexto tan natural y casi poético de la película?

-Yo no traté de embellecer esos temas, ni quise adaptarlos de forma poética o bella. Intenté ser lo más justo posible, que la película no interviniera a nivel moral y que el espectador no estuviera juzgando a los personajes, sino que simplemente los acompañara. La violencia de la película y los personajes está instalada y funciona como una violencia histórica. Los personajes simplemente habitan el mundo que conocen. Sin embargo, necesitaba contraponer a esa violencia, momentos de ternura. No me gustan las películas que simplemente muestran el lado oscuro del mundo y la maldad. Si uno trabaja con las dos partes del cerebro y logra ver esa otra cara de la película se la disfruta más. ¨Los salvajes¨ tiene momentos de violencia y crímenes, pero a la vez tiene momentos de ternura.

-¿Como fue tu trabajo con los actores?

-Mi película empezó a ser verdadera cuando conocí y empecé a trabajar con este grupo de chicos. Allí nació la película y dejó de ser un guión. La mayoría de los actores no son profesionales, son chicos que tienen su trabajo y su escuela. Conocerlos hizo que la película fuera algo mucho mejor que lo que yo había escrito en el guión. La película es una gran ficción, pero contrapuesto a eso hay un registro más documental de los actores. En sus caras, su manera de hablar y en su estética hay algo muy contemporáneo.

-¿El trabajo con actores no profesionales ayudó a darle naturalidad a la película?

-La naturalidad, o lo que uno siente como real, es en definitiva siempre una construcción. Yo nunca les pedí que hablaran de una manera determinada o que inventaran una escena. Ellos tenían un guión que aprender y sobre eso trabajamos juntos, como con cualquier actor. Si la película refleja naturalidad no es porque ellos sean ellos mismos, sino porque tienen un gran talento actoral.

-¿Qué presencia tiene Mendoza en la película?

-En un plano concreto, una parte de la película se filmó en Mendoza. Fueron dos secuencias muy importantes: una en el Hogar Eva Perón, que es el correccional del que se fugan, y otra en un campo de Tunuyán. El resto se rodó en la provincia de Buenos Aires y en las sierras cordobesas, aunque cabe aclarar que cuando uno hace una película personal siempre termina hablando de uno mismo, por más que invente una historia alrededor. Yo me críe en Mendoza hasta los 18 años. Las historias que uno puede contar tienen que ver con un período de la vida en donde se está capacitado para adquirir información, y eso tiene que ver con la infancia. Por ahora, todas las historias que se me ocurren tienen más que ver con la provincia que con la capital. Filmar una película sobre Buenos Aires se me haría más difícil y llevo casi el mismo tiempo viviendo allí que en Mendoza. En la película hay algo con el paisaje, con los espacios abiertos y con el aire que intenté que respiraran los planos, que tiene que ver con lo que conozco. No es algo exótico para mí la vida en la naturaleza. Fue bueno contar con el apoyo de la provincia. A mi siempre me interesa filmar en Mendoza, porque tengo muchas cosas allí, además de mis amigos y mi familia.

-¿Qué significa para vos estar en Cannes?

-Uno trabaja para hacer lo que sueña y creo que los pasos que se han ido dando han sido todos en pos de algo que yo deseaba. Todo pasa por generarse un objetivo que a uno lo pueda hacer feliz. Reconozco que tener la película en Cannes es muy importante. Éste es un lugar en donde “Los salvajes¨ tiene mucha visibilidad y las críticas que hemos tenido han sido muy buenas. Eso ha hecho que una película que hicimos entre diez amigos, con mucho esfuerzo, ahora se conozca en todo el mundo. Supongo que eso ayudará a que la película sea invitada a otros festivales y que pueda seguir su recorrido. Uno desea también que su obra encuentre espectadores y uno hace las  películas para poder compartirlas. No creo que este film pertenezca al circuito comercial, pero sí que todas las películas encuentran sus audiencias, y eso es justamente lo que este festival va a posibilitar. Cannes va a lograr que más gente pueda ver la película, que más gente pueda discutirla y que más gente pueda encontrarse alrededor de la película. Eso hace mantener al cine vivo que es lo que me interesa. Sin embargo, por otro lado este festival me genera grandes contradicciones. Todo el dinero que hay montado alrededor de las películas, es algo que no termino de aceptar con facilidad. Venir acá y ver este monstruo tan grande, donde las películas están mezcladas con una especie de universo paralelo, a mí un poco de ruido me hace. Es importante cuidar el cine como algo que forme parte de la cotidianidad, que no necesariamente sea un arte de élite, sólo de festivales y de museos. El cine inevitablemente está yendo hacia allí y eso me preocupa. Los festivales deberían también apuntar a desarrollarse no con tanta violencia durante tan poco tiempo y con tanto dinero, sino tratar de  bajar un poco e integrarse más con la comunidad, cosa que algunos festivales han logrado. No se le puede pedir eso a Cannes que está construido de otra manera, pero mi posición es esa, que el cine no sea sólo para las élites y que cualquier espectador que desee ver una película pueda llegar a ella.Mariano Sosa- Especial para Estilo

http://www.losandes.com.ar/notas/2012/5/30/alejandro-fadel-me-interesa-mantener-cine-vivo-645372.asp

El Film Argentino “Los Salvajes”, De Alejandro Fadel,Premiado En Cannes

El Filme “Los Salvajes”, Del Argentino Alejandro Fadel, Acaba De Ganar El Premio ACID / CCAS Otorgado Conjuntamente Por La Asociación Del Cine Indepediente (ACID) Y La Caja Central De Actividades Sociales (CCAS), En El Marco De La Semana De La Crítica, Sección Paralela Del Festival De Cannes.

El Premio En Efectivo Es De 8.000 Euros : El Distribuidor Francés De “Los Salvajes” Recibirá 4.000, Mientras Que Alejandro Fadel Recibirá Los Otros 4.000 Euros.

“Los Salvajes”, Que Concursa Igualmente Por La Cámara De Oro A La Mejor Opera Prima, Cuenta La Historia De Cinco Jóvenes Marginales Que Huyen De Toda Autoridad Y Van Desapareciendo En Medio De Una Suntuosa Naturaleza.

Fadel, De 31 Años, Nacido En Tunuyán (Mendoza), Se Dio A Conocer Como Guionista De Pablo Trapero, Para Quien Escribió “Leonera” Y “Carancho”. También Es El Autor Del Guión De “Cimarrón”, Película De Israel Adriano Caetano Y De “Representación”, De Jorge Gaggero.

En “Los Salvajes”, Su Primera Película Como Director, Trabajó Con Actores No Profesionales, Con Excepción De La Única Mujer Del Grupo De Fugitivos, Sofía Brito, Presente En Cannes. Los Otros Actores Son Leonel Arancibia, Roberto Cowal, Martín Cotari Y César Roldán.

http://www.reporterdelespectaculo.com/2007/view.asp?id=21973

Un mendocino en Cannes

Su película, “Los salvajes” irá a la Semana de la Crítica del Festival de Cannes.

por Jimena Fernández Arroyo

“Si no llega a Cannes, pienso seguir haciendo películas”, aseguraba antes de la gran noticia. Y al mismo tiempo confesaba tener pesadillas con eso… Hace horas nada más, se supo: “Los Salvajes”, la ópera prima en solitario de Alejandro Fadel será una de las siete películas que competirán en la 51ª edición (17 al 24 de mayo) de la prestigiosa sección denominada Semana de la Crítica del Festival de Cannes. También competirá por la Cámara de Oro, que se entrega a las óperas primas.

Pero retrocedamos un poco…

Allá por el año 2002, cuando el Bafici llevaba apenas algunas ediciones –la primera fue en abril de 1999-, el por entonces estudiante Alejandro Fadel ganó el Premio al Mejor Cortometraje por “Felipe”, mientras que en la edición 2004 compitió con “El amor (Primera parte)”, film que realizó junto a tres directores más.

Luego vino “El estudiante”, el primer proyecto de una compañía productora que Fadel fundó junto a Santiago Mitre, Martín Mauregui y Agustina Llambi Campbell. El film obtuvo el Premio Especial del Jurado en el Bafici 2011. Y lleva decenas premios ganados en festivales internacionales alrededor del mundo.

El reciente film de Fadel, Los Salvajes, participó de la Competencia Internacional del Bafici 2012 –fue la 14ª edición- junto con otras 14 películas, entre ellas las también argentinas La araña vampiro (Gabriel Medina) y Germania (Maximiliano Schonfeld). Esta última fue la que obtuvo el Premio Especial del Jurado. Así que puede afirmarse que Fadel creció cinematográficamente a la par del Bafici.

¿Cómo llega un tunuyanino a estrenar una película en el festival de cine internacional más importante del país? Él responde: “Trabajando”. Yo agregaría estudiando, soñando, con el apoyo y el amor de la familia y los amigos, y sobre todo con talento y valentía.

Admiración (sí, antes de ver la película) fue lo que me produjo estar en esa sala repleta en el Abasto donde se estrenó el film. Un público ávido de ver ese cine “distinto”, independiente, no comercial. Entre ese público en general estaban sus padres, hermanos, primos y amigos, la mayoría de Tunuyán, sintiéndose exultantes, ansiosos, orgullosos…

“Compleja, ambiciosa, novedosa”. Así se refirió a Los Salvajes el presentador de la película. Y aunque no coincida del todo con esos adjetivos, debo reconocer que algo de razón tiene. También aclara que es larga: dura 130 minutos. Así que a prepararse…

Los Salvajes

Cinco jóvenes se fugan de un instituto de menores y deben hacer un extenso periplo a pie en busca de un lugar, de su lugar. Para sobrevivir tienen que cazar, robar, hacer valer sus creencias, buscar el rumbo y perderlo. Y reencontrarlo.

Es un relato coral que no pierde las singularidades de sus intensos personajes. El espacio -la naturaleza- es un personaje más. Denso y lírico, material y simbólico, local y universal. Tremendos intérpretes, inolvidables actores. Por todo eso, porque explora lo primitivo y efímero del ser humano, porque cuesta masticarla y digerirla, porque el sonido y la estética son majestuosos, Los salvajes merece ser vista y está destinada a permanecer.

Imagen de “Los Salvajes”.

Ya más relajado luego de la proyección, tuve la oportunidad de entrevistar a mi coterráneo.
Alejandro Fadel nació en Tunuyán, Mendoza, el 1 de enero de 1981. Ya desde el vamos se destacó, y decidió sorprender de ahí en más.

Estudió cine en la Universidad del Cine, en Buenos Aires. Trabajó como guionista con importantes directores argentinos como Israel Adrián Caetano, Jorge Gaggero, Damián Szifrón,  Pablo Trapero (Leonera, Carancho, Elefante blanco) y ahora está escribiendo una película con el brasileño Walter Salles.

¿Qué cara pusieron tus padres cuando les dijiste, a los 18, que te venías a vivir a Buenos Aires?

Siempre tuve su apoyo total.

¿Qué sensación te produjo la ciudad? A muchos del interior nos asusta o apabulla…

Sentí completa libertad. Me pareció que había todo por hacer y la ciudad me fascinaba a cada minuto, recorría todas las calles y era alucinante estar acá.

¿Vas a Mendoza seguido? ¿Tenés pensado volver o ya no es una ciudad adonde vivirías?

Voy 4 o 5 veces al año. Mendoza me encanta, me gusta mucho instalarme en Agua Amarga, que es donde mi mamá tiene su casa. Tengo pensado hacerme en algún momento una casa ahí y pasar algunos meses al año. Pero por mi trabajo necesito vivir acá.

Fadel eligió actores no profesionales para “Los Salvajes”.


¿En Buenos Aires tenés más posibilidades de dedicarte al cine?

El cine como arte pienso que se puede ejercer en cualquier lugar. Pero además de dirigir películas, yo trabajo de guionista la mayor parte de mi tiempo. Y para eso tengo que estar acá.

En Buenos Aires está centrada la industria del cine. No quiere decir que haya que hacer solo cine en la capital, a mí me encanta que se haga cine en todas las provincias, y me parece que hay que lograr eso. Y que cada provincia gestione sus propios sistemas de producción de películas. Pero la verdad es que en Buenos Aires hay mayor fomento para esta actividad.

¿Eso le falta a Mendoza, el fomento en materia de producción cinematográfica?

Sin ser antipático, parece que en Mendoza la cultura está representada solo por la fiesta de la vendimia y siento que no se abren hacia otros panoramas. Siempre que fui a pedir apoyo y me costó bastante, pero debo decir también que para esta película me dieron apoyo la Secretaría de Turismo y la de Cultura. Yo necesité pasajes, comida y alojamiento; y fueron muy generosos.

Pero me gustaría que eso fuera algo un poco más organizado como para que los cineastas de las provincias, y particularmente de Mendoza, puedan filmar con mayor libertad.

Fadel escribió junto con Trapero “Elefante
blanco”, próxima a estrenarse.

¿A quién admirás y por qué en el ámbito del cine?

Para mí el cine no tiene una patria, un nacionalismo. Me gustan muchos cineastas argentinos como Leonardo Fabio, Pablo Trapero, Adrián Caetano, Lisandro Alonso, Ezequiel Acuña, Santiago Mitre…

De afuera me gusta Roberto Rosellini, es el artista que más admiro. También Buñuel y Herzog.

¿Tu película favorita?

Francisco, juglar de dios (1950), de Roberto Rosellini.

Tus películas pertenecen al cine independiente argentino, al género del drama. ¿Es correcta esa definición?

Yo pienso que si existieran todavía los videoclubes, las películas que hago deberían estar en la categoría bodrios.

(risas mutuas) Si titulo así esta entrevista te mato…

¿Q opinás de Campanella y Darín, hoy sinónimos del cine argentino?

Campanella particularmente no me gusta mucho, pero es el cine que él quiere hacer y está bien que así sea. Y Darín me parece un excelente actor.

Hablame de lo que podríamos definir como tu primer gran éxito, El amor (Primera parte), film que tuvo como protagonistas a Leonora Balcarce y Luciano Cáceres cuando no eran conocidos. (El amor Primera parte fue escrita y dirigida entre 4 amigos: Santiago Mitre, Martín Mauregui , Juan Schnitman y Alejandro Fadel).

Armamos el casting yendo a ver obras de teatro y buscando entre actores que nos gustaban y pidiendo recomendaciones. Hicimos un gran casting de mucha gente y quedaron ellos dos.

Fue una película muy pequeña que hicimos en 2004, le fue muy bien, tuvo un importante recorrido por festivales. Hoy a mí la película es como si la hubiera hecho otra persona, como otra parte de mí que ya no me acuerdo mucho, pero le tengo cariño.

El amor (Primera parte), con los jovencísimos y casi ignotos Leonora Balcarce y Luciano Cáceres.


¿Soñás con que Los Salvajes llegue a Cannes?

Tengo pesadillas a veces con eso… Cannes lo que hace es legitimar la película ante un público internacional. El deseo de las películas que no están destinadas a un circuito puramente comercial es tener la exhibición que garantiza un festival de ese tamaño. Creo que en algún punto todas las películas chicas sueñan con ir a Cannes. Mientras a ese sueño uno lo pueda manejar y no sea una obsesión, sí me gustaría, pero si no sucede pienso seguir haciendo películas.

¿Cuán crítico sos con tus obras?

Muy crítico. Soy muy obsesivo y nunca siento que la obra está terminada. Borges decía que las obras no se terminan, sino que se abandonan. A mí me pasa algo parecido, no por compararme con Borges, pero mi método de trabajo es exprimir a mango lo que tengo. Cuando el cuerpo no me da más, ahí lo abandono. Pero siempre siento que se podía seguir trabajando. Ahí es donde uno tiene que tomar distancia. Respetar la obra y respetarse uno, y dejarla partir.

¿Con vos se cumple eso de que nadie es profeta en su tierra?

No, porque no soy profeta.

Familia y amigos de Alejandro colaboraron para hacer posible “Los Salvajes”.


¿Qué te inspiró para escribir Los Salvajes?

Atravesar una depresión y conocer un lugar que me permitió pensar que se podía salir. Yo había pasado un año fatal, pasé un verano bueno, unas vacaciones en Córdoba, después de muchos meses de estar mal y ahí nació la idea de Los Salvajes. Lo otro fundamental fue conocer a los actores. Hicimos una búsqueda extensa por barrios, clubes, murgas, y después hicimos un casting grande y fuimos eligiendo. Fue un proceso muy enriquecedor, de cruzar experiencia y mundos. Y eso para mí tiene que ver con el germen de la película. Es una cuestión muy personal mía: por un lado un cambio emocional y por otro conocer a los chicos.

En el estreno la describieron como “compleja”. ¿Estás de acuerdo?

Yo creo que no es compleja. Si hay complejidad pasa por ciertas interpretaciones que uno pueda hacer. Yo traté de hacer la película lo más simple y primitiva posible, pero sí que trabajara ciertos temas de manera elíptica o poética y que cada persona que la viera pudiera entrar por distintos lugares.

“Los Salvajes” irá a la Semana de la Crítica del Festival de Cannes.


La película es larga pero te mantiene todo el tiempo tensionado… entonces “no se nota” que dura 130 minutos. ¿Cuánto duraba la versión original y cómo la cortaste?

Escribí un guión de 90 páginas, que es lo convencional para una película de una hora y media, y después filmando me encontré con cosas alucinantes en el camino y la película se fue agrandando y agrandando hasta tener un primer corte de montaje de 5 hs y media. Vi ese montaje y me agarró gripe, me enfermé porque era absurdo que durara eso. Y después fue un largo proceso como el de un escultor que trabaja la piedra e intenta volver a encontrar lo que había debajo de todo eso. Creo que dos hs diez, que es a lo que llegué, es la duración adecuada de la película.

(Spoiler!)

¿No te parece que sobran momentos de sangre y de aspirar poxirán? ¿Que es reiterativo, que ya habías dejado claro el mensaje?

Si me hubiese parecido reiterativo lo hubiera sacado… Para mí era parte del mundo construido en  la ficción. Yo traté todo el tiempo de que la película no tuviera moral, de que no hubiera juzgamientos sobre los hechos de los personajes, traté de exponer una situación de ficción, construir un mundo y dentro de ese mundo estaban esas reglas. Ahí yo no debía tener pruritos con lo que sucedía en la pantalla.

¿Por qué decidiste que fueran desapareciendo los personajes uno a uno?

Para mí había una idea rectora de la película cuando me puse a escribir: que contara una desintegración, y esa desintegración incluía a una familia, que era este grupo de amigos y también incluía un relato, como si el guión mismo se fuera destruyendo a lo largo de la película. Que partieras de lo anecdótico de la narración para llegar a algo esencial. Y eso esencial ya no tenía historia. Los personajes van desapareciendo casi sin que te des cuenta y cuando desaparece el último, solo queda la naturaleza y la posibilidad de que algo nuevo empiece. Incluso la película podía prescindir hasta de sus personajes.

¿Estás contento con el resultado?

Muy contento.

¿Hacés películas para vos o para los demás?

Las dos cosas. Cuando uno las hace para uno, las hace para otro también. Siempre quiero que otra persona la vea y la disfrute. Creo que la película se completa cuando alguien la ve. Pero por otro lado pienso que el arte no tiene que tener un compromiso con un discurso ni con un mensaje ni con una interpretación. Pienso que el arte tiene que abrir las puertas a nuevas preguntas, y que las respuestas a ellas sean otras preguntas, y que se pueda captar la belleza de la obra.

¿Ganás plata haciendo cine?

Vivo escribiendo guiones, no dirigiendo películas. Trabajo escribiendo películas ajenas y recibo un sueldo por mi trabajo. Vivo de eso y bastante bien.

“Los Salvajes” podrá verse en Mendoza, próximamente, en el Bafici Itinerante. Y según Fadel, también se programará su estreno en alguna sala. Consejo: No se la pierdan, es estimulante para la cabeza y para el alma. Eso sí: amantes de las pelis pochocleras, mejor abstenerse.

BAFICI 2012 Entrevista conjunta a Alejandro Fadel, Maximiliano Schonfeld y Gabriel Medina (Talent Press)

BAFICI 2012

Entrevista conjunta a Alejandro Fadel, Maximiliano Schonfeld y Gabriel Medina (Talent Press)
Luciana Calcagno

Esta nota a los directores de Los salvajes(Fadel), Germania (Schonfeld) y La araña vampiro (Medina) fue realizada en el marco del Talent Press que organizó la FUC.

 

-Las tres películas tienen protagonistas jóvenes y transcurren en el interior del país. ¿Cómo fue  la experiencia de filmar con gente joven en  estos paisajes poco explorados por el cine nacional?

MAXIMILIANO SCHONFELD: Para mí no fue ninguna experiencia distinta a las anteriores, ya que yo estoy filmando el lugar de donde soy y en el que ya había hecho otros cortometrajes anteriores. Con respecto a los jóvenes, antes también trabajé con los mismos jóvenes, pero lo interesante es que el proceso fue tan largo  fue que a muchos los vi crecer, por ejemplo con Brenda que pasó de los 15 a los 18. Lo mismo con Lucas, que pasó de los 17 a los 21. Ese fue  un cambio bastante grande.

ALEJANDRO FADEL:  Mi caso es parecido al de Maxi, viví hasta los 18 en Mendoza, mi etapa de formación la atravesé en Tunuyán, entonces me resulta más cercana la relación con ese tipo de paisaje que con el urbano, aun viviendo acá hace 13 años todavía no siento la cercanía como para narrar la ciudad. Creo que fue una decisión natural, yo sabía que aunque en Mendoza  podía encontrar paisajes conocidos, no quería filmar en mi lugar. Filmé una parte de la película en Mendoza simplemente por una cuestión de organización, pero también  quería filmar en un lugar que no estuviera tan atravesado por mi experiencia, quería ir a conocer el paisaje y enfrentarme con el desafío de que aparezca lo nuevo en algo conocido, que creo que es algo que busca la película. Con respecto a la otra parte de la pregunta, los personajes jóvenes no son  parte de una búsqueda que me haya planteado : yo pienso que podrían no ser adolescentes los personajes,  yo creo que si bien los actores son adolescentes, uno podría pensar que la película también podría ser contada con personajes de otra edad. Pero finalmente creo que haber trabajado con actores de esa edad y con esas experiencias dio como resultado una verdad respecto a la adolescencia que no estaba en el guion ni en la construcción dramática. Hay algo de  la forma en que hablan, cómo se mueven, dónde tienen los piercings y los tatuajes que es muy contemporáneo y verdadero de la adolescencia. Quizás hay  un personaje donde esto se hace más evidente y en el que no hay paso de la  niñez a la  adolescencia sino  de la niñez a la adultez, que es un poco más abstracto.

GABRIEL MEDINA: En mi caso elegí un joven porque me surgió así,  tenia ganas de contar la historia de un adolescente virgen, que nunca había pisado el pasto, fóbico y muy urbano, y que se enfrentaba a una situación extrema con la naturaleza, me interesaba mezclar esos dos mundos. Me parece que la elección de un chico de 20 años,  es por una cuestión de iniciación, pero esa es la explicación que le busco ahora.  Cuando empecé a pensar la película primero tenía 15 años, después 16 y después elegí que tenga 20. La filmé en el interior porque, después de realizar Los Paranoicos regresé a un pueblo en Córdoba al que yo iba muy seguido cuando era chico y entonces en una caminata por la montaña en medio de un gran bosque frondoso miré la copa de los árboles y decidí que ese paisaje formaría parte de  mi próxima película. Y  tenía la necesidad de que transcurra ahí, ya que veo que hay un contraste muy fuerte entre la naturaleza y lo urbano  y me parecía que estaba bueno mostrar eso, además de lo placentero de filmar en ese paisaje.

-Me llamó la atención la actuación de los jóvenes de Los Salvajes, es muy bueno el trabajo actoral que hay ahí.

-AF: Es algo de lo que personalmente me siento orgulloso. Haberlos conocido y haber llegado a trabajar de esa manera, es algo que va a trascender la película. No solo la actuación sino la presencia de esos chicos, como actores, como personas, como modelos, hay algo en  la presencia de ellos que traspasa a la película.

 

-¿Eran estudiantes de teatro?

AF: No, la mayoría no había hecho nada, alguno había hecho algún corto pero nada más. Sofía (Grace) es actriz porque hubo un cambio a las tres semanas de arrancar con una chica que no era actriz y finalmente  no pudo hacer el personaje, y ahí apareció ella, pero con los demás el trabajo fue casi desde cero. No buscábamos actores sino rostros y luego que esos rostros tuvieran algo para decir más allá de aprender un texto o interpretarlo.

-En el caso de Gabriel y Alejandro: ¿cómo llevan la presión presentar un segundo film, luego  de una primera obra muy exitosa (Los Paranoicos en el caso de Medina y El amor primera parte, codirigida con otros 3 directores, en caso de Fadel) , teniendo en cuenta la situación actual del cine argentino y las referencias a su “suicidio”?

G.M: En mi caso la presión tiene que ver con algo con lo cual no puedo luchar que es la presión de la respuesta del público y de los críticos. En realidad, tiene que ver con la respuesta en general: no puedo evitar que me perturbe. Yo no puedo separarme de mi película  y sé que hay un montón de cosas ahí puestas en juego que  ni siquiera las veo. A la hora de escribir  y de filmar, no pienso en el público, pienso en el receptor y me pongo yo en ese lugar, pero a la hora de mostrarla empieza la paranoia. Y siempre siento presión, porque uno hace películas para que gusten, para que trascienda la esencia, la poética o el mensaje que uno quiso transmitir. Respecto a la situación actual del cine argentino, es algo que no puedo ni pensar, pero te diría que en este momento estamos viviendo una etapa de individualidades.

AF: Creo que es una discusión que en principio no compete a los cineastas, y creo que no son ellos los que tienen que darla.

GM: Yo suelo entrar en esos debates, porque me gusta  mucho pensar el cine, pero creo que justo en este momento no podría entrar.

AF: En definitiva ese tipo de discusiones rara vez se apartan de cualquier cuestión de mercado, y en algún punto los festivales funcionan igual que cualquier industria, entonces se juegan otras cosas que no son las películas, y  se abre poco una discusión verdadera y estética.  Hay mas marketing que  discusión profunda, creo que si se discuten los planos es más fácil comunicarse que si se discuten grandes verdades cuya respuestas pueden ser a su vez grandes verdades, o chistes.  Yo como cineasta en este momento elijo pensar que la única salida es seguir produciendo películas y tratar hacerlas cada vez mejores.

-Si bien las películas  son muy distintas, comparten cierta ambigüedad que requiere una  fuerte participación del espectador ¿Ustedes buscaron eso?

GM: Yo no tuve esa premisa. Yo llevé  adelante la película y siempre confié en lo que estaba contando (la historia, la psicología de los personajes, los mundos)  y de paso traté de filmar bien  y  en función de lo que lo que quería narrar. Sí hubo elecciones (la elección de filmar cámara en mano cuando hay montaña, por ejemplo) y ese tipo de discusiones estéticas que tienen que ver con lo narrativo, pero no tengo idea en este momento si el público la tomará como una obra abierta o no.

AF: A mi me gustaría que fuese así. Yo creo que todo arte debería aspirar a esa ambigüedad que para mí podría definirse como la búsqueda de la belleza. Pero en Los Salvajes trabajo con ciertos temas y corro el riesgo de que se solidifiquen y terminen situándose por encima de la película. Por eso intenté que a medida que avanzara el metraje la película se fuera desprendiendo tanto de la trama como del tema y se volviera más abstracta. Entonces queda esa sensación donde  uno disfruta del viaje solo por el hecho de continuarlo con la película y no  piensa en cuáles son los temas que quedan pendientes. La idea formal y narrativa que yo tenía desde el principio era que fuera un camino hacia el vacío: un encierro que de a poco se va abriendo tanto en el tamaño de los planos como en cierta respiración del paisaje, donde  la trama y los personajes  van desapareciendo  (hasta el último, que desaparece por completo) y lo que queda es un paisaje vacío. Como si la película  fuera desprendiéndose de la narración. Una película que me transmitió esa idea por primera vez y que es maravillosa es El increíble hombre menguante, de Jack Arnold. Es una película rarísima y muy linda, sobre un hombre que se va haciendo pequeño hasta transformarse en una partícula. Otra película que trabaja de la manera en la que me gustaría que mi película trabaje es Francisco, juglar de Dios, de Rosellini. Están esas dos grandes películas y luego está lo que uno puede hacer.

MS: En mi caso, traté de ser muy fiel a cómo son las personas en las aldeas, y eso no me permitía manejar la información de una manera demasiado elocuente, nosotros (me incluyo como dentro de la comunidad) somos personas muy cerradas (aunque no sea mi caso), de pocas palabras, y si daba demasiada información a través de diálogos iba en contra de la esencia de lo que quería contar. Por otro lado, cuando estaba filmando la película llegó un día que decidí que se había terminado, taché las últimas 2 páginas del guion  y dije “no hay más película”.. Y no me puse a pensar que iba a generar en el espectador, a mi ya me llenaba.  Tuve mucha insistencia de los productores para terminar, pero yo  sabía que todo lo que filmara de ahí en adelante iba a estar de más.

-¿Cuál es el recorrido que piensan hacer con las películas?

GM: En mi caso los productores tienen ya decidida una fecha de estreno para Septiembre u Octubre, y previo a eso están viendo de mandarla a algún festival. Mi deseo es que la película viaje por todo el mundo, mi experiencia anterior me dice que no hay disfrute más grande que estar mostrando tu obra ante un público diverso.

AF: Yo la siento como una batalla perdida la de la competencia en las salas comerciales. Partiendo de esa base creo que hay que buscar la manera de que cada película encuentre su manera de ser distribuida, con El amor primera parte hace mucho ya lo hicimos, siguiendo la experiencia deBalnearios de Llinás, y con El estudiante repetimos y tratamos de agrandar la cantidad de salas porque creíamos que la película lo merecía. La idea es que tener un estreno más controlado, para que la película tenga un recorrido más del boca a boca, que esté  y que la gente pueda ir de a poco. Pero la complicación que esto implica es que no tenemos una cantidad de salas equipadas con la calidad técnica que exigen las películas, eso es un problema a resolver del circuito de exhibición.

MS: Nosotros estamos arreglando todo para mostrarla lo antes posible en Crespo. Si después sale la posibilidad de presentarla en algún festival, bienvenida sea.

-¿Qué piensan de la exhibición en el interior del país?

AF: El recorrido de las películas por el interior también es algo muy poco transitado. El BAFICI  itinerante está bueno pero es como el festival,  dura una semana, nunca se piensa en el interior. Creo que los directores deberíamos preocuparnos un poco más por mover las películas más en el país en vez de moverla tanto por festivales.

GM: En ciertos lugares, como Mendoza, Córdoba, Rosario, Tandil,  o en el sur también, se arman festivales. Me parece que estaría bueno que se incentive esa resistencia cultural y que se apoye desde el poder también.

AF: Con las salas INCAA del interior  pasa que a veces no se usan para pasar películas sino para otra cosa, yo creo que nosotros por nuestra parte  (y los compañeros de Pasto Cine están cercanos a esta idea) deberíamos dar una batalla por las salas que siempre están dispuestas a recibir nuestras películas, porque estamos con una calidad técnica muy buena y una exhibición que no acompaña esto, y eso hace que genere cierta distancia con el público.  Si se rompe esa barrera, las películas se van a mirar de igual a igual. Ya no existiría la excusa de que la película se ve mal, ahí  simplemente hay que enfrentarse con el resultado: funciona o no funciona.

-¿Vieron alguna película de la competencia argentina que les haya gustado?

AF y MS: La chica del sur nos gustó mucho.

GM: Yo la quiero ver ya, pero todavía no pude verla

http://www.otroscines.com/festivales_detalle.php?idnota=6348&idsubseccion=118

Un bodeguero y fruticultor, al frente de ProMendoza

Un bodeguero y fruticultor, al frente de ProMendoza

El tunuyanino Alejandro Fadel reemplaza, desde ayer, a Marcos Abihaggle. Su hermana es la ex legisladora nacional Patricia. Promete “cuantificar los resultados”.

Miguel Ángel Flores – mflores@losandes.com.ar

Internamente, la decisión se tomó hace dos semanas pero, desde ayer, es oficial: el bodeguero y productor frutícola Alejandro Fadel será el nuevo gerente general de Fundación ProMendoza, en reemplazo del economista Marcos Abihaggle, quien ocupó ese lugar durante los últimos 4 años.

Fue el mismo Fadel quien se lo comunicó a su antecesor. Hasta ahora, el empresario -oriundo de Tunuyán- se desempeñaba como tesorero del organismo promotor del comercio exterior provincial.

Su designación es la segunda del sector privado del Valle de Uco en el ámbito del Ministerio de Agroindustria, luego de la de Martín Hinojosa, en la Subsecretaría de Innovación Tecnológica.

Contador de profesión, Fadel es hermano de la ex legisladora nacional Patricia Fadel, referente del sector azul del justicialismo mendocino. Como ambos lo admiten, sucesor y sucedido mantenían un vínculo estrecho; de hecho, compartieron distintas misiones comerciales y ferias.

“Fue una decisión del ministro y mía, más por su perfil técnico como exportador, que político. Creemos que hará muy buena gestión: queremos ir más allá de la promoción para cerrar las operaciones. Plantear objetivos y respetarlos. Hay un proceso cumplido y éste es el paso siguiente”, explicó Hinojosa.

Hace 15 días, el ministro Álvarez le hizo saber a Abihaggle que ya no estaba en sus planes. Desde entonces, el ex gerente de ProMendoza se abocó a la transición, hasta que el lunes se oficializó la designación al Comité Ejecutivo de la entidad.

Fadel negó que su hermana haya influido en su asunción y adelantó que tiene “muchas ideas para desarrollar”. Entre las prioridades, deberá coordinar la incorporación de 14 sucursales en el exterior del Banco Nación como subsidiarias de ProMendoza, que, según promete el Gobierno, sumarán más acciones promocionales a las de las sedes propias de San Pablo, Shangai y Miami.

Al respecto, el nuevo gerente adelantó que “se cuantificarán los resultados, porque lo que no se controla se deja de hacer. Las pymes necesitan mucha apoyatura, y por eso van a seguir con las rondas inversas, pero mucho más proactivas”. Como novedad, asegura que los exportadores tendrán más información semanal de los mercados para decidir.

Los negocios y la gestión

El currículum de Fadel acredita, hasta 2002, haber dirigido a Patagonian, la segunda exportadora de Río Negro, y en los 3 años siguientes a Salentein Fruit.

Desde 2003 apostó a sus propios negocios, con la bodega La Azul (“el nombre no tiene nada que ver con la política”, remarca), de la que concentra el comercio exterior en 7 países. También tiene un restaurante, en manos de uno de sus hijos.

Paralelamente, junto a Patricia, explota Sucesión Abdo Fadel, el emprendimiento familiar que produce y comercializa unas 40 mil cajas anuales de peras, mayoritariamente a Brasil.

http://www.losandes.com.ar/notas/2011/12/28/bodeguero-fruticultor-frente-promendoza-615265.asp